La empresa que gestiona la plaza de toros de Las Ventas ha presentado un recurso de reposición contra el pliego de condiciones que rige el concurso de adjudicación del zaragozano coso de la Misericordia para las tres próximas temporadas con la posibilidad de … un año más de prórroga.
La empresa, que tiene a Nautalia Viajes como accionista principal, y gestiona también la plaza de Valencia, centra su recurso en la exigencia que establece el pliego de presentación ya en su oferta una programación exhaustiva de la temporada con compromisos firmes de ganaderías, toreros y fechas para las ferias de San Jorge y el Pilar, con la consecuencia directa de la rescisión del contrato y pérdida de la fianza, de no cumplirse, por cualquier circunstancia, la memoria presentada.
«Va contra la libre concurrencia», y en ese aspecto se basa la recusación que podría implicar una rectificación por parte de la institución propietaria del coso de la capital aragonesa. Esa es la esperanza de la empresa de la primera plaza del mundo para presentarse a la gestión de la Misericordia. «Este recurso abriría la puerta a la Diputación a reconducir el concurso para bien de la plaza y de su afición», señaló a ABC el titular de Nautalia, Rafael García Garrido. Serie Nautalia Viajes, de resolverse favorablemente el recurso, la que se presentaría al concurso de la plaza aragonesa como accionista mayoritaria, con la posibilidad de posibles anexiones. Según ha podido saber ABC, en caso de concurrir, podría sumarse al equipo Carlos Zúñiga hijo, que ya gestionó la plaza hace unos
años.
El llega tras la reunión de la patronal taurina, Anoet, que tras conocerse el contenido del pliego lo demostró «inaceptable», precisamente por la polémica exigencia del recurso, «Limita la libertad de la empresa a la hora de programar una feria, hipoteca a la empresa para toda la temporada, pudiendo llegar a perjudicar los derechos de los espectadores», señalaron los principales empresarios en un comunicado.
El pliego de condiciones para la gestión del coso de Zaragoza establece un canon mínimo anual de 200.000 euros y la obligación de programar un total de ocho corridas de toros, una de rejones y una novillada picada, además de los festejos populares. El baremo de puntuación establece hasta 30 puntos para la oferta económica, hasta 28 puntos a la programación, hasta 12 puntos a la proyección y marketing, 10 más a mejoras de festejos y hasta 20 para descuentos a jóvenes y mayores.
