la escritora española Julia Navarroque está presentando en América su novela El niño que perdió la guerraafirmó en una entrevista que siente “desesperanza de ver que no aprendemos del pasado“.
El libro es una reflexión “sobre los regímenes totalitarios y el desarraigo” a través de un hilo conductor, Pablo, un niño que se exilia en 1938 de la España fascista en guerra civil en la Unión Soviética comunista (URSS).
“Nadie se va de su casa si no es por una causa realmente importante”, Navarro explicó sobre un mundo en el que “miles de personas emigran a otros lugares, huyendo de las guerras, la miseria, la violencia”.
cerca de 32.000 menores españoles fueron evacuados durante la Guerra Civil Española por el gobierno de la República a países como Francia, Bélgica, Gran Bretaña, Suiza, México, Dinamarca y la antigua URSS, lugar donde se exiliaron alrededor de 3.000 niños.
Cuando Navarro ejercía todavía como periodista tuvo “la oportunidad de conocer a dos ancianos que habían sido ‘niños de la guerra'”de la que aprendió que “los niños siempre pierden las guerras de sus padres”.
Aunque las decisiones que tomaron muchos progenitores causaron “shock”, “sufrimiento” y “vértigo” en el alma de los niños“lo peor fue cuando les dijeron: ‘No puedes regresar porque tus padres han perdido la vida'”, aseguró.
Hoy en día, la española interpreta los totalitarismos del siglo XXI con “la desesperanza de ver que no aprendemos del pasado”.
“Si cogemos un mapa y vemos cuántos países hay democráticos, nos llevaremos un susto de ver que son muy pocos”, señaló.
Días atrás se cumplieron 50 años de la muerte de Franco, en pleno debate sobre el auge de la ultraderecha en Españaespecialmente entre las generaciones más jóvenes, quienes Navarro piensa que “no han aprendido en el colegio ni lo que significaron los 40 años del Franquismo ni lo que supuso la Transición”.
Es “desolador” ese desconocimiento de la historiapues “tenemos que conocer el pasado para entender el presente, y sobre todo para saber dónde queremos ir en el futuro”, señaló.
“La culpa no es de las nuevas generaciones, la culpa es de lo mal que lo han hecho las generaciones anteriores“, insistió.
“La educación es una asignatura que han suspendido todos los partidos políticos en España”subrayó. “No se ponen de acuerdo en nada, pues se han puesto de acuerdo en vaciar el contenido de las humanidades nuestro de sistema educativo”.
A través de Clotilde, la madre de Pablo, y Anya, su figura materna durante su exilio, Navarro quería poner de manifiesto que “cómo en todos los regímenes totalitarios, la cultura siempre es la gran perseguida”.
“Los dictadores tienen miedo a todo aquel que es capaz de hacer cualquier manifestación cultural que ellos no puedan controlar”, afirmó.
la escritora no ve paralelismos entre su novela y el contexto actualpues “cada tiempo es distinto, las circunstancias son distintas” y “las nuevas tecnologías han cambiado todos los paradigmas de la sociedad”.
“Vivimos en una sociedad en la que todo se amplifica a través de internet, a través de las redes sociales“, por lo que Navarro considera esencial que “los futuros ciudadanos tengan todas las herramientas para poder ser ciudadanos críticos” y puedan “discernir si te están contando una trola o la fantasía de un demente, o si tiene algo que ver con la realidad”.
“A mí me da lo mismo que un discurso totalitario sea de derecha o sea de izquierda. Todo aquello que cercene la libertad, todo aquello que suponga una ideología totalitaria, me parece igual de peligroso”, afirmó.
Navarro, quien avanzó que está trabajando en su próxima novelapresentó también su obra Cuando ellos se vanque escribió a partir de la muerte del pastor alemán que la acompañó durante 13 años, y que habla de un dolor que “no supe gestionar”, confesó.
