Un presupuesto récord para Cultura… si llega a aprobarse. La consellera Sònia Hernández ha defendido esta tarde en el Parlament el proyecto de presupuesto de su departamento para 2026, el más alto de su historia, pero que, como el resto de las cuentas que acaba de presentar la Generalitat, no tienen asegurado suficiente apoyo final en la cámara catalana para materializarse. Las cifras de Cultura son de vértigo, con unos aumentos espectaculares que, junto a los gastos en política lingüística, ahora con consejería propia, permitirán llegar al 1,7% del presupuesto total -actualmente, suponen el 1,5%-, acercándose a la ansiada meta del sector, fijada en el 2% para equipararse a otros países del entorno. Sin embargo, es posible que a las cuentas presentadas por Hernández les suceda como con el anterior proyecto récord de presupuesto para Cultura incluido en las cuentas que esbozó el gobierno de Pere Aragonès para 2024 y cuyo fracaso parlamentario acabó llevando a elecciones anticipadas.
En total, el proyecto destina 524 millones de euros a Cultura, esto es, nada menos que 118 más que en las últimas cuentas aprobadas, las de 2023, lo que supone un 29% de incremento, por encima del 22,8% que crecerían las cuentas globales de la Generalitat. Un proyecto de presupuestos que incluye la novedosa creación de unas Reservas Nacionales de Arte para las que ya están buscando terrenos o una nave ya construida en el centro de Catalunya a la que se pueda acceder con facilidad y que con 35.000 metros cuadrados pueda dar servicio para almacenar los fondos del MNAC, el Macba y museos de toda Catalunya, que han pedido espacio a la Generalitat para tener sus colecciones bien resguardadas. Un proyecto enorme de 75 millones de euros de presupuesto hasta 2029 que seguiría a otros similares en Rotterdam o Londres y que permitiría abaratar costes de gestión respecto a construir muchos nuevos pequeños almacenes.
De aprobarse las cuentas, la Generalitat destinaría 70,65 euros para cultura por cada catalán al año, frente a los 56,6 de 2023
De aprobarse las cuentas, la Generalitat destinaría 70,65 euros para cultura por cada catalán al año -frente a los 56,6 de los últimos presupuestos de 2023- y sumado el conjunto de las administraciones se gastarían por habitante 208,4 euros frente a los actuales 195. Una inyección económica necesaria para impulsar la que la Generalitat quiere que sea la legislatura de los derechos culturales y de la valorización del patrimonio como elemento de identificación colectiva.
Los equipamientos culturales del sector público cuentan con 91 millones en el proyecto de presupuestos, 22 más que en 2023, un 32% de aumento, y las inversiones del Departamento aumentaron hasta los 119,3 millones, un 29% más. Pero son las subvenciones -cada año Cultura otorga unas 14.000 a empresas y entidades- las que se llevan la parte del león, llegando a 226,3 millones, 60,7 más y con un aumento del 37%.
Habrá un fuerte aumento para fomentar las giras de espectáculos por todo el país: 18,5 millones de euros, un 64% más
Habrá un fuerte aumento de dinero para las giras de espectáculos para que crezca el teatro por todo el país: 18,5 millones de euros, un 64% más respecto a 2023. Y se impulsará la creación artística con becas y líneas de apoyo de 20 millones de euros, 5 más que hasta ahora.
Con el objetivo de consolidar un sistema cultural de referencia bien vertebrado, en el periodo hasta 2029 se contemplan un total de 184,8 millones de inversión real en los equipamientos nacionales, siendo la estrella el MNAC con 60, 5,3 irán a la ampliación del Macba, 10,4 al nuevo centro de artes digitales de la Foneria, en La Rambla, 16,5 para el Arxiu Nacional de Catalunya, 5,5 para reformar la Biblioteca de Catalunya o 7 para crear la Casa de les Lletres en el Palau Requesens.
Para fortalecer la cultura digital y audiovisual en el mundo globalizado se destinan 36 millones para consolidar el músculo del sector y todo el paquete del Catalunya Media City que con 60 millones del Estado se llevará adelante el proyecto de la Nave Turbinas en las Tres Xemeneies y de los platós en Terrassa, los más grandes de todo el Estado.
Desde la conselleria defienden que es “el mejor presupuesto que ha tenido nunca el mundo de la cultura, el que necesita el país”
Y para comenzar a poner en marcha la futura Ley de Derechos Culturales, el departamento de Sònia Hernández está redactando un plan de servicios y equipamientos culturales y los presupuestos contemplan una “primera inyección de choque” con una línea de subvenciones de 51 millones de euros para las necesidades más perentorias de bibliotecas o teatros. Unas subvenciones que serán cuatrienales para que los Ayuntamientos puedan programar sus proyectos. Una vez establecido durante este año la que debe ser la red de equipamientos culturales de proximidad para que todo el mundo tenga un espacio cultural tan cerca como ahora tiene un CAP, el Departamento contempla subvencionar a los Ayuntamientos para este trabajo con 100 millones el año próximo.
Desde la conselleria defienden que es “el mejor presupuesto que ha tenido nunca el mundo de la cultura, el que necesita el país” y confían en que será aprobado. Asimismo, remarcan que es un paso decisivo para llegar al 2% del presupuesto que demanda el sector,
