Luego de trabajar durante diez años en agencias de publicidad, Mauricio Peña decidió estudiar panadería en el Instituto Gato Dumas y, años después, abre Famiglia Pizzería en un rincón de Quinta Camacho, en Bogotá, un restaurante que hoy es un referente de la pizzería artesanal en Colombia.
Famiglia es un restaurante enfocado en pizzas que queda en Bogotá. Foto:Cortesía del restaurante.
Al comienzo empezó a producir pan en la calle 86 y, a medida que su trabajo se fue conociendo, más restaurantes lo contactaban para que fuera su principal proveedor.
“Empecé a conocer mucha gente en el gremio ya expandirme en el círculo de restaurantes. Es ahí cuando empiezo a dedicarle todo mi tiempo a la producción de panadería para restaurantes.con productos de primera calidad, hechos con masa madre y fermentaciones largas”, relata Peña.
El negocio —describa— era próspero, tanto que en diciembre de 2019 abrió un centro de producción en San Felipe. Sin embargo, con la llegada de la pandemia todo se complicó.
La única solución que vio fue regresar a los inicios, cuando cocinaba pan desde su casa. Así fue como se consolidó lentamente en una industria que había sido altamente afectada por el confinamiento. Los panes, que preparaba junto con sus colaboradores, los entregaba de casa en casa montando bicicleta.
“Todos los días hacíamos entre 30 y 60 paneles de dos referencias, que nunca se repetían”, recuerda. Así funcionaron hasta que a Peña se le ocurrió abrir restaurantes ventana emergente en la ciudad cada jueves. El primero se llamó Famiglia Pizzería. Luego hicieron otros enfocados en sándwiches, canelones y hamburguesas; lo importante era que todo giraba alrededor de las masas.
En una encuesta que realizó con sus seguidores se dio cuenta de que la propuesta que más había gustado eran las pizzas. Fue entonces cuando empezó a consolidar su negocio, cuyo eslogan inicial era “48 horas de amor”en referencia al tiempo que la masa se demoraba fermentando en frío.
Los precios del restaurante oscilan entre los 30.000 y 50.000 pesos. Foto:Cortesía del restaurante.
El primer local abrió en la calle 69 con carrera 10, en Bogotá. Hoy cuentan con otras dos sedes, una en la calle 85 y otra en la carrera 4 con calle 54. Esta semana, además, Famiglia abrió un nuevo proyecto en la llamada cuadra mexicana, en el barrio Siete de Agosto. Allí ofrecerán una ventana que prepara pizza exclusivamente para llevar y, afuera, habrá barriles para que los clientes puedan comer de pie.
Entre los clásicos de la casa están La Casio, descrita como un pique traicionero —en referencia a ‘Piqué’, el exesposo de Shakira— con peperoncino, mermelada de cebolla, mozzarella, jamón y chorizo español; y la Bianca Tartufo, que lleva queso pecorino, mozzarella, pimienta, crema de leche, miel y aceite de trufa. Otro imperdible son las albóndigas de Carmen, gratinadas con queso parmesano y mozzarella en salsa pomodoro. Los precios oscilan entre los 30.000 y 50.000 pesos.
Después de tantos años de recorrido, el esfuerzo ha comenzado a dar frutos. El año pasado fueron nominados en los Best Pizza Awards, que se celebraron en Milán en 2025. Este galardón es el resultado de un proceso de evaluación, liderado por un jurado compuesto por 512 expertos de 60 países.
Gracias a esa nominación, Peña conoció a Juan Gabriel Pérez, un pizzaiolo colombiano que trabajó en Posto, en Boston, un establecimiento incluido durante dos años consecutivos en la prestigiosa lista de las mejores pizzerías de Estados Unidos de ’50 Top Pizza’. A nivel personal, Pérez también ha sido reconocido en el listado ‘Top 100 Best Pizza Chefs Awards’ y ocupa el puesto 54 en el ranking The Best Pizza Selection 2025.
La Bianca Tartufo es una de las pizzas clásicas del lugar. Foto:Cortesía del restaurante.
El encuentro inspiró a Peña y lo llevó a crear ‘Amici and Pizza’, una iniciativa dedicada al intercambio de saberes y compartir mesa alrededor de este plato icónico. Invitó a Pérez a Colombia con el fin de que más personas de la industria aprendieran sobre su trabajo a nivel internacional.
Después de su viaje por Estados Unidos, Peña recorrió diversas regiones de Italia. Llegó a Fermenta, una pequeña pizzería en Chieti, en Abruzzo, donde —según relata— probó una de las mejores pizzas de su vida. Allí conoció a Luca Cornacchia, responsable de las masas, la investigación técnica y la creación de las pizzas: diseña recetas, estudia harinas, selecciona materias primas y guía al equipo de cocina.
Fascinado con su trabajo, Peña decidió invitarlo hace unas semanas para la segunda edición del evento. Ahora su idea es realizar ‘Amici and Pizza’ Vol. 3, previsto para octubre.
Sobre el futuro de Famiglia, Peña asegura que entiende que el foco ya no está únicamente en ofrecer un producto de calidad, sino también en crear experiencias alrededor de la gastronomía. a precios accesibles.
Famiglia ha organizado talleres de pizzería en Bogotá. Foto:Cortesía del restaurante.
Entre las iniciativas que ha impulsado el restaurante para renovarse en una industria en constante cambio están invitar a bandas locales los jueves para que tocar en los establecimientos, apoyar a artistas emergentes exhibiendo obras que también están a la venta y organizar talleres de pizzería que, en ocasiones, se combinan con talleres de estampado.
Lo cierto es que la mente creativa de Peña no se detiene y siempre está pensando en nuevas formas de innovar dentro de la industria; algo que cada vez más exigen los comensales.
ANGIE RODRÍGUEZ – PERIODISTA DE TENDENCIAS – @ANGS0614
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