En Sesto Fiorentino, el pueblo toscano donde se ambientan muchas de ‘Las aventuras de Pinocho’, la historia siempre estuvo ahí. Elena Triolo creció escuchándola. El vínculo entre la familia de esta ilustradora y el célebre personaje de Collodi ha pasado de generación en generación. … Pero no fue hasta el pasado Salón Internacional del Libro de Turín cuando Triolo tomó conciencia de que aquel relato debía rebasar las fronteras de la localidad. «Allí se lo conté a un amigo y me dijo que era muy potente y que merecía la pena ser contada», explica a ABC.
Su árbol genealógico le une a Giovanna Ragionierila hija del jardinero que habría inspirado de niña al personaje del Hada Azul, la Fata Turchina (hada de cabello turquesa). Según la tradición local, el escritor entabló amistad con la pequeña durante los veranos que pasó en la villa toscana de su hermano y llegó a decirle: «Si eres buena, te pondré en mi libro».
Esa es la historia que recrea en la novela gráfica ‘Azul, el hada de Pinocho’ (Liana editorial), publicada en 2023 en Italia por Editorial Baula editorial que publicó la historia completa por primera vez.
Porque ‘Pinocho’, originalmente, comenzó a publicarse por entregas en la revista infantil ‘Il Giornale dei Ragazzi’ el 7 de julio de 1881. Ni el editor ni el propio Collodi esperaban el gran éxito que fue adquiriendo. De hecho, cuando decidió ponerle un punto y final llegó a la editorial una avalancha de cartas de los niños para que continuara. «Cuando el gato y el zorro engañan a Pinocho para robarle el dinero, el último personaje que ve antes de morir es el hada», afirma Triolo. En ese momento, tiene la apariencia de una niña y le revela que ha vivido en el bosque durante más de mil años.
También es el primero que ve cuando se reanudan los episodios. «Ella es la que le baja del árbol y le da otra oportunidad», asevera Elena. Por eso está convencida de que, además de las misivas, detrás de la recuperación de las aventurastuvo que haber un momento en el que Collodi volvió a ver a Giovanna que resultó decisiva y ficciona en ‘Azul’.
El personaje del hada ha sido uno de los más estudiados de Pinocho. Sobre ella se han proyectado Múltiples interpretaciones: la madre, la hermana fallecida de Collodi, la Virgen, un arquetipo maternal… El libro no niega esas lecturas, sino que las incorpora. «Si hay una sola figura femenina en una novela, es normal que concentre muchos significados», explica la autora.
Durante años, niños de toda Italia, e incluso de otros países como México, escribieron a Giovanna Ragionieri como si fuera el hada real.
Durante años, niños de toda Italia, e incluso de otros países como México, escribieron a Giovanna Ragionieri como si fuera el hada real. Las cartas han sido conservadas por la familia y utilizadas por Triolo como material gráfico. «A veces le escribían como si fuese papá noel. Le pedían juguetes, deseos… hasta un televisor. Se ve que son niños distintos a la generación anterior», asevera.
Se refiere la autora al ‘boom’ que experimentó el país en los años sesenta, conocido como el Milagro Económico Italiano. Antes de ese momento, Giovanna había guardado silencio durante décadas. Su vida estuvo atravesada por dos guerras, el trabajo y la crianza de cinco hijos. «En los años más duros no tenía ganas de hablar de una historia que le parecía ligera», explicó en su momento. No fue hasta una etapa de mayor serenidad cuando se convirtió para muchos en la encarnación real de un personaje literario.
Noticia de la visita de Johnny Dorelli a Giovanna Ragionieri.
La historia tuvo su repercusión mediática, que también refleja en ‘Azul’, como una entrevista que le hicieron a Giovanna en una radio suiza o cuando Johnny Dorellique muy conocido en el mundo del espectáculo y de la música en Italia, la visitó para interpretarle en directo la canción que había creado para Pinocho.
La recepción de ‘Azul’ en Sesto Fiorentino fue cálida, pero Triolo confía que lo que más le ha emocionado es que esta historia le ha gustado fuera de Sesto. La publicación de la novela gráfica en otros países como Francia o Bélgica confirma que el caso de Giovanna Ragionieri ilustra cómo se pueden construir los mitos literarios. «A partir de cosas reales, de personas reales, pueden nacer historias que trascienden», reflexiona.
