“¡Si la gente quiere escuchar estos discos, tendrá que comprars en una tienda! Menuda cosa loca”, ironiza el bajista de Mujeres, Pol Rodellar, con relación a los tres sencillos de adelanto de su próximo álbum, Es un dolor inexplicable, distribuidos entre un número reducido de establecimientos antes de su inclusión en plataformas. Nueve concretamente y todos a pie de calle: Ultra-Local Records, El Genio Equivocado, La Conxita y Disco 100, en Barcelona; Marilians Records y La Integral, en Madrid; Discos Bora-Bora y Discos Marcapasos, en Granada, y Discos Oldies, en València. Una tirada de solo 300 copias, por cada uno de los títulos, que han repartido entre tiendas amigas “a las cuales vamos a comprar de forma habitual”, puntualiza su batería, Arnau Sanz.
Con esta maniobra artesanal –ellos mismos han colocado los inserciones y discos en sus correspondientes fundas–, la banda barcelonesa de garage pop cuestiona las tendencias de la industria y refuerza el vínculo con el pequeño comercio. “En una época en la que solamente importan los números, que tu soltero tenga el registro de escuchas en 24 horas en Spotify, los agotados y tocar en estadios o grandes arenas, estamos apostando por todo lo contrario”, defiende Pol. “Queremos alimentar las tiendas de discos pequeñas y dejar de darle el monopolio de la música a estas plataformas de transmisiónvolver a comprar y escuchar discos físicos y que la gente aprecie lo manual, lo artesanal y lo independiente”, añade.
