“Alquiler Estudio. Bcn Seven Lives. Sencillaz y comodidad, espacio único ideal para teletrabajo”, reza en uno de los anuncios. La imagen muestra un viejo colchón ataviado con cartones. “Casicasa alquileres. Espacio encantador, zona semipeatonal, carpintería de aluminio. Diez metros cuadrados”, se promociona en otro, cuya fotografía exponen un lugar en el que una persona sinhogar vive en condiciones paupérrimas entre una estructura metálica.
Así, imitando el procedimiento de una inmobiliaria tradicional a través de anuncios, el fotógrafo Ramon Millà retrata el sinhogarismo en Catalunya a través de una veintena de instantáneas realizadas durante las últimas dos décadas.
Bajo el título de accióninmobiliariasu última exposición emplea la ironía para exponer una realidad cada vez más frecuente en Barcelona y otros lugares. Así lo denunció la entidad social Arrels a finales del año pasado, alertando de que 2.000 personas duermen al raso en la capital catalana, una cifra récord.
El Espai de lliure creació Carme Malaret de Sant Just Desvern, donde se ubica esta muestra efímera hasta el domingo, imita la estética de una empresa comercializadora de hogares, con su mesa para atender a los clientes y toda repleta de anuncios de viviendas que se venden o alquilan en las paredes y en el escaparate. Incluso en el local de al lado hay montado un piso piloto, amueblado con cartones, un colchón antiguo y el clásico carro de la compra en que las personas en situación de vulnerabilidad extrema suelen guardar sus pocos enseres personales.
“Es una mirada a espacios que suelen pasar desapercibidos”, describe Ramon Millà
“Es una mirada a espacios que suelen pasar desapercibidos. Comencé buscando texturas que rompan la monotonía”, explica Millà. La primera fotografía es del año 2006 y la más reciente de hace solo unas semanas.
“Cada vez te encuentras más personas sinhogar. También ha cambiado su forma de vivir, creando más asentamientos en los que se agrupan. Me recuerda a las barracas del Somorrostro de hace décadas”, evoca el también realizador de documentales y profesor universitario. Una realidad que se puede ver en lugares como por ejemplo el Montjuïc más turístico, la Zona Franca o alrededor de las obras de la estación de la Sagrera.
Las fotografías ilustran lugares de Barcelona y ciudades de su área metropolitana como por ejemplo Badalona. “Una de ellas creo que es del puente en el que hace unas semanas se refugiaron los expulsados del antiguo instituto B9 realizado hace en el año 2008”, relata Millà. Entonces allí también vivían personas. El recorrido llega a otros puntos de Catalunya como el Maresme o Lleida.
Millà no retrata a las personas sin hogar, solo a los espacios donde malviven. No pretendáis incomodarlas. “Muchas de las personas que ahora sufren esta situación en realidad tienen trabajo, pero los precios de los alquileres son tan altos que no llegan a pagarlos”, denuncia.

La iniciativa combina la exposición con otras actividades como una mesa redonda este sábado con la participación de varias entidades sociales que día a día trabajan para mitigar los problemas de las personas en situación de sinhogarismo.
El autor aboga por eliminar la “etiqueta que supone la palabra sintecho”. Aunque evita definirse como un activista y aclarar que no tiene nada en contra de las inmobiliarias, con la exposición quiere invitar a una “reflexión conjunta para erradicar este concepto”. En la calle Bonavista de Sant Just Desvern hay varias inmobiliarias. Durante unos días les ha surgido una competencia que apuesta por “conseguir que cada persona tenga un techo”.

