Con alegría y sobre todo con profunda veneración piso de nuevo la tierra de los antepasados de Simón Antonio de la Santísima Trinidad Bolibar Ponte y Palacios Blancoen pocas palabras, Simón Bolívar, nuestro Libertador. En euzcaro, el idioma de los Bolibar, no existe ni la v ni las tildes. Cuando Simón Bolibar, apodado el Viejo, quinto abuelo de Bolibar, vino de su natal pueblo del país vasco a Venezuela en 1585 en busca de mejor fortuna, cambió su apellido al castellano y por eso nuestro Libertador se escribe así: Bolívar.
En Ziorza-Bolibar las personas sienten el honor de ser ‘paisanos’ de Simón Bolívar. Foto:ministrada
A 80 kilómetros de bilbaometido en un idílico paisaje de montañas se encuentra el pueblo de Ziorza-Bolibar, de 400 habitantes y cuyos orígenes se remontan al siglo XI. Fue un pueblo ganadero, agrícola y dedicado a la herrería. En el siglo XVI hubo una fuerte migración de sus habitantes a América. Allí recaló Simón el Viejo, que fue padre de Simón Bolívar “el mozo”, cuarto abuelo del Libertador y tatarabuelo de José Vicente el padre de nuestro héroe. El Viejo fue Velador de la Real Hacienda en Caracas, título que le confirió Felipe II.
Bolibar en euzcaro significa ‘piedra o vega de molino’. Con estos, movidos por el agua, molían el maíz y el trigo y accionaban las arrierías. El pueblo tiene tres calles principales, un monumento a Bolibar en la plaza principal, una calle con el nombre del Libertador y el Museo dedicado al personaje. No existe la casa natal de los Bolibar, sobre sus restos se construyó el museo de dos pisos.
Vista general del museo Guggenheim, uno de los espacios de arte contemporáneo más famosos de Bilbao Foto:iSTOCK
El museo es de impecable factura y presentación.. En el primer piso se muestra cómo era la vida del pueblo a lo largo de la historia, por medio de utensilios, diagramas, fotografías, etc. El segundo está totalmente dedicado al Libertador Simón Bolívar. Se ilustra toda su vida guerrera y política en los países que liberó. Hay documentos originales firmados por Bolívar, hay pinturas del caudillo, hay armas, hay fotografías, hay vestidos, hay condecoraciones, hay billetes y monedas de los países bolivarianos… de las paredes cuelgan textos que resumen las campañas y batallas libradas en los cinco países. En el pueblo hay una ermita dedicada a Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela.
Los habitantes de Ziorza-Bolibar sienten el honor de ser “paisanos” de un hombre clave en la historia americana y mundial. Los “paisas”, de Colombia, llevan con orgullo decenas de apellidos vascos, porque estos, viniendo de las provincias vascongadas, fueron los colonizadores de la zona antioqueña y de los departamentos de la zona cafetera. El Libertador debe a los vascos su ancestro y apellido y las ideas libertarias que culminarían en la independencia. En efecto, a los 16 años Bolívar marchó a España, donde dos de sus tíos lo acogieron y el marqués de Ustáriz fue su mentor intelectual. En Madrid conoció a María Teresa del Toro, con la que quiso casarse. Pero el padre de esta al ver al pretendiente de su hija tan joven, la envió a Bilbao, donde la siguió a Bolívar. Un año y medio vivió Bolívar en Bilbao. Visitó el pueblo de sus antepasados y el árbol de Gernika, meca libertaria de los vascos y en Bilbao asistió a las tertulias en las que se leía a los enciclopedistas franceses: Montesquieu, Voltaire, Rousseau. De esta manera los cinco pueblos bolivarianos bebimos las ideas libertarias de los vascos, arisco pueblo que, según dice la historia, nunca fue vencido en ninguna batalla.
Bolívar volvió a Madrid, se casó con María Teresa, luego fue a Roma y en el monte Sacro juró libertar a su tierra con su maestro Simón Rodríguez.. Lo demás es nuestra historia libertadora, en la que el indomable espíritu de los vascos estuvo presente.
