Ahora que se acercan fechas marianas, más allá de mayo, merece la pena reseñar La Piedad de Miguel Ángel, escultura de obligada visita cuando se va a Roma. El antiguo agnóstico que habita en mi, ocupado poco a poco por la creencia, piensa que … tal perfección poética solo puede estar inspirada por algo superior a la carne mortal.
Escupida hacia 1498/1499 la obra representa como ninguna, es la cumbre de la escultura se mire como se mire, la armonía entre forma y espíritu. El artista talla a María acogiendo en sus brazos a Cristo muerto con una calma que trasciende el naturalismo físico. La tristeza de María no se expresa mediante un gesto dramático, sino a través de una tranquilidad bañada en silencio; así el renacimiento concibe la dignidad incluso en el interior del dolor. La madre, años después de la inmaculada concepción, no se desgarra en la tragedia, acepta reflexiva el misterio del sufrimiento, intrínseco a lo humano.
También demuestra esta genialidad mayestática la relación estrecha entre belleza y verdad, viniendo al caso citar a Lenin cuando proclamó que la verdad es siempre revolucionaria ya Pasternak cuando escribió que el pueblo ama a los poetas porque ama la poesía.. En Platón y sus discípulos la belleza acerca a la divinidad. Cristo muerto no niega su humanidad, la eleva en brazos de la madre, que es la de todos nosotros, seamos judíos, mi caso, musulmanes o cristianos. En la escultura la muerte sublima el cuerpo del hijo caído, incapaz de destruir la belleza.
Establece también Miguel Ángel la dialéctica entre la vida y la muerte, que aquí no es enfrentamiento, que es diálogo. El hijo mantiene una tensión mínima, anunciando el renacimiento de la carne, y la madre, al sostenerlo, significa el cruce o la cruz entre lo temporal y lo eterno. María mira a su hijo serena, entendiendo que vida y muerte podrían ser sinónimos en el juego del cosmos.
Al final, en realidad, Miguel Ángel da vida a la piedra, y esta provoca nuestra fascinación con su misterio. Las preguntas a desentrañar son: ¿De dónde Saca Miguel Ángel el talento y la fuerza de esta obra? ¿De Dios?
