Una mujer casada desde hace 18 años expresó que ama a su esposo, lo considera un buen padre y un hombre responsable, pero ya no lo desea. La inquietud fue abordada por la psicóloga y psicoterapeuta colombiana Paola Ucrós en su espacio de análisis sobre relaciones de pareja.
En su intervención, explicó por qué el deseo puede extinguirse con el tiempo, qué factores influyen y cómo afrontar esta realidad sin reducirla a una decisión impulsiva.
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El caso: amor sin deseo en una relación estable
Ante esta contradicción, se preguntó si el deseo puede trabajarse. Foto:stock
La situación planteada describe a una mujer que afirma no tener carencias materiales ni afectivas evidentes dentro de su matrimonio. Sin embargo, reconoce que el deseo sexual hacia su esposo se ha apagado. Según relató, no existe una tercera persona involucrada y la pérdida de atracción no responde a un conflicto puntual.
La mujer manifestó sentirse culpable ante la idea de una posible separación, ya que su esposo cumple con los roles que socialmente se asocian con una pareja estable: es responsable, presente y buen padre. Ante esta contradicción, se preguntó si el deseo puede trabajarse o si simplemente se termina con el paso del tiempo.
Amor y deseo: dos dimensiones distintas
Mientras el amor puede construirse sobre la confianza. Foto:stock
Paola Ucrós señaló que el deseo no depende necesariamente de la bondad o de las cualidades morales de la pareja. Explicó que el hecho de que una persona sea considerada “buena” no garantiza que despierte o mantenga el deseo en el otro.
“La bondad no sostiene el deseo”, afirmó el especialista, al destacar que se trata de dimensiones diferentes dentro del vínculo. Mientras el amor puede construirse sobre la confianza, la estabilidad y la historia compartida, el deseo responde a otras dinámicas más complejas.
El desgaste y la rutina en relaciones largas
El paso del tiempo y la rutina no implican necesariamente el fin del vínculo. Foto:stock
El psicoterapeuta indicó que, en relaciones de larga duración, es frecuente que la pareja vuelva a parte del paisaje cotidiano. Según explicó, la sensación de seguridad y estabilidad puede transformar la percepción del otro, quien deja de representar novedad o incertidumbre.
En este contexto, el deseo puede desconectarse cuando desaparece la sensación de conquista o descubrimiento. Para Ucrós, el paso del tiempo y la rutina no implican necesariamente el fin del vínculo, pero sí pueden modificar la forma en que se experimenta la atracción.
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La incertidumbre como parte del vínculo
La incertidumbre es un factor importante que altera la inseguridad. Foto:stock
Como reflexión final, el especialista planteó que el amor implica riesgo e incertidumbre. Desde su enfoque psicoanalítico, propuso que mantener vivo el deseo requiere reconocer que el otro no es una posesión asegurada, sino alguien que debe ser “conquistado” simbólicamente de manera constante.
Ucrós subrayó que no ofrece soluciones rápidas ni consejos cerrados, sino que promueve la reflexión sobre el propio deseo y la posición que cada persona asume dentro de la relación. Su enfoque clínico se orienta a comprender los conflictos emocionales sin simplificarlos, especialmente aquellos que se repiten en los vínculos afectivos.
La psicóloga actualmente finaliza una maestría en psicoterapia con enfoque psicoanalítico, formación que respalda su práctica centrada en el análisis del malestar emocional y las dinámicas del amor y el desamor.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial. Además, contó con la revisión de un periodista y un editor.
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JAIDER FELIPE VARGAS MORALES
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
