Mirada lasciva arte secuestrado (Península, 2026) resulta revelador, no solo por el excelente planteamiento de la obra, escrito a cuatro manos por las profesoras expertas en derecho internacional Katia Fach y Catherine Titi –la primera es hispano alemana y la segunda, griega–, sino también por la capacidad que tiene su texto de abrir nuestros ojos a detalles en los que seguramente antes no habríamos caído cuando acudimos a un museo a visitar exposiciones que contienen arte de otros países, principalmente de las antiguas colonias europeas.
Hasta ahora, si la contemplación nos inspiraba una suerte de viaje mental a tierras lejanas, a culturas desconocidas, exóticas y fascinantes, tras leer el libro, seguramente la visita no nos parecerá tan placentera. Al menos añadiremos a nuestra fascinación una pátina de reflexión un tanto amarga: ¿cómo llegaron estas piezas al Museo Británico, al Metropolitano de Nueva York, al Louvre, al Museo Nuevo de Berlín o incluso al Museo de América de Madrid?
