La primavera en La Rioja ofrece el espectáculo del despertar de los campos. Los almendros florecen en Préjano, y los frutales se adornan con pétalos por toda La Rioja. Los viñedos ‘lloran’ y se ’emborran’. Mientras los últimos copos de nieve coronan las cimas de San Lorenzo y las estación de esquí de Valdezcarayen los valles se produce el milagro del “llanto” de los viñedos. La tierra que el sol comienza a calentar empuja a la savia a ascender desde las raíces hasta alcanzar las heridas de la poda y asoma en gotas cristalinas que anuncian el futuro brote. Este fenómeno, visible desde la Sonsierra hasta el mar de viñas de Aldeanueva de Ebroprecede al desborre, cuando una capa algodonosa protege las yemas como si los propios Picaos cubrieran sus heridas con gasas de algodón.
Guardavinas /Daniel Acevedo
Picaos y procesiones
La semana santa riojana ofrece un contraste fascinante entre la sobriedad serrana y la grandiosidad monumental. En San Vicente de la Sonsierra, la Cofradía de la Santa Vera Cruz mantiene viva desde 1551 la tradición de los picaos. Estos penitentes, únicos que mantienen esta expresión cruda de la fe en España, completan el Vía Crucis con el rostro cubierto la tarde del Jueves Santo y la mañana del Viernes Santo.
En la capital, Logroño, la actividad se concentra en torno a la concatedral de la Redonda. La Borriquilla abre paso a las celebraciones que culminan en la medianoche del Jueves Santo con la Procesión del Silencio. Por su parte, Calahorra viaja a su pasado romano con el Mercaforum (28 y 29 de marzo), donde la Legio VI Victrix, augures, malabaristas y gladiadores reviven la antigua Calagurris. Unos días después, la ciudad celebra la Magna Procesión del Santo Entierrola mayor concentración de fe del norte peninsular con el imponente desfile de 16 pasos.
Tradiciones culinarias
Para quienes buscan el reconocimiento, el Santuario de Valvanera, patrona de La Rioja, vive oficios de una sobriedad absoluta en su pequeña meseta de piedra rojiza rodeada de bosques de robles y hayedos. Mientras que, en las Viniegras y las 7 Villas, igual que en los Cameros, las procesiones, llenas de verdad, transcurren por calles adoquinadas rodeadas por paisajes únicos. es Villoslada de Cameros, su famosa sarga policromada en Amberes en el siglo XVI cuelga en la iglesia parroquial como escenografía de la Pasión durante la Semana Santa. Y el domingo que sigue de Resurrección se reparte pan y chorizo en lo que se conoce como La Caridad Chica. En Alfaro se queman los judas y, en Ezcaray, se celebran las Aleluyas con el lanzamiento de caramelos y dinero desde el balcón de la iglesia de Santa María la Mayor.
El recetario de vigilia manda en los fogones: potaje de garbanzos, bacalao y espinacas,sopas de ajo para combatir el frío serrano y, de postre, torrijas con miel de kilómetro cero y fardelejos. En las tabernas de la calle laurel de logroñoes Alfaro o Calahorra fluye el zurracapote de receta propia. Antes o después de la vigilia, marzo y abril son fechas idóneas para descubrir el sabor y la textura del delicioso y autóctono. cordero chamarito.

MercadoVerdura / La Rioja Turismo
XXX Jornadas Gastronómicas de la Verdura en Calahorra y Danzadores en Anguiano
Del 17 al 26 de abril, Calahorra, la capital de la verdura, celebra la XXX edición de sus Jornadas de la Verdura. La huerta del Ebro luce sus mejores galas en el Mercado de la Verdura. Decenas de bares y restaurantes ofrecen menús y pinchos donde brillan la alcachofa, el espárrago, la borraja y otras muchas hortalizas. No faltan ‘showcookings’, catas de aceite o visitas guiadas a la magnífica catedral. sorprende la pasarelas de moda en la que modelos lucen trajes confeccionados con verduras.
Poco más de una semana después, el domingo 10 de mayo, los Danzadores de Anguiano Vuelven a desafiar a las leyes de la física. Ataviados con el vestuario tradicional, vencen al vértigo para lanzarse girando cuesta abajo por el adoquinado de una de las calles de la coqueta localidad de Anguiano, cuna de los mejores caparrones del mundo.
El verano casi está aquí. Pero no hay que dejarse devorar por las prisas. Merece la pena disfrutar de cada día de primavera que nos regala La Rioja.

Danzador Carlos Giménez / La Rioja Turismo
