A lo largo de seis temporadas y 36 episodios, ‘Peaky Blinders’ Dio forma a un mundo virulento donde, por otro lado, muchos quisieron quedarse a vivir. En parte era un viaje al pasado, en parte una fantasía épica. El guionista, director y productor Steven Knight (‘Promesas del este’) elucubraba con libertad sobre la verdadera banda de mafiosos titular, motivo de terror en las calles de Birmingham entre finales del XIX, principios del XX. Según cierto folclore, su nombre provenía de su fijación en coser cuchillas a las viseras de sus gorras y así poder usarlas para algo más que protegerse del sol.
En la ficción, su líder era el mafioso irlandés-romaní Tommy Shelby (Cillian Murphy), exsargento alcalde convertido en ’emprendedor’ sin escrúpulos y después parlamentario socialista. Aunque también podía decirse que, en realidad, era la Tía Polly (añorada Helen McCrory), responsable de la tesorería y asuntos emocionales, quien movía los hilos, al menos hasta la quinta temporada. Cuando llegó la sexta y última, los espectadores de todo el mundo sintieron haber perdido una segunda familia, incluso sabiendo que aquello no había terminado en realidad: Knight había descrito esa temporada final como tan solo. “el final del principio”. Iban a llegar un espectáculo de danza y una película. Eso solo de momento.
Entre fantasmas
Si la serie tenía algo de historia de la Gran Bretaña de entreguerras, el prometido largometraje ‘Peaky Blinders: El hombre inmortal’ (Netflix, desde el viernes 20 de marzo)dirigido por el veterano de la ahora franquicia Tom Harperarranca el 19 de noviembre de 1940, en plena segunda guerra mundial. En un momento arrancado a la realidad, la Luftwaffe lanza su primer ataque masivo contra Birmingham y arrasa con la fábrica de armas de la marca BSA en el barrio de Small Heath, el antiguo hogar de Shelby; mueren 53 trabajadores de la misma que se habían resistido a bajar a los refugios.
Tommy Shelby llevaba ya un tiempo en un serio deterioro psicológico; Al final de la quinta temporada, decepcionado por un fallido intento de magnicidio, estaba a punto de volarse la tapa de los sesos. Ahora lo encontramos aislado en una propiedad en el campo, inmerso en la escritura de su autobiografía, acosado por los fantasmas de su hermano mayor Arthur y su hija Ruby.. “Retratar a Tommy en este cierto declive ha sido natural para mí”, explica Murphy a EL PERIÓDICO en entrevista por videollamada. “Llevo mucho tiempo interpretando al personaje. Además, hablé largo y tendido con Steven (Knight) y Tom (Harper) sobre cuál era la mejor forma de dar conclusión a la historia. Después, solo era cuestión de invitar al proyecto a la gente adecuada”.
Es decir, gente como Rebeca Ferguson (agente del MI6 Ilsa Faust en la saga ‘Misión: Imposible’, entre otras cosas), magnética como la gitana que se cuela en la mansión de Tommy para recordarle que tiene un hijo llamado Duke y avisarle que el susodicho está en conversaciones con gente mala, o para ser precisos, un simpatizante local de los nazis llamado Beckett (Tim Roth), interesado en contar con los Peaky Blinders para introducir libras falsas en el país y así hundir la economía. Duke está encarnado por Barry Keoghanpropulsado a la fama por ‘Dunkerque’, en la que coincidió con Murphy. “Era solo un niño cuando hizo esa película”, dice Cillian. “Lo más interesante de Barry es que resulta interesante con solo que le pongas una cámara delante. Tiene un carisma innato imposible de aprender”.
Para un superfan de la saga como Ferguson, colarse en el mundo creado por Knight era tan tentador como intimidatorio. “Pero también podemos ver la película como una entidad separada”, avisa. “Se desarrolla bastante adelante en el tiempo (unos seis años) y en ella entra en juego toda la política mundial, no tan solo el caos alrededor de Birmingham”.
Su personaje parece, en ocasiones, producto de la imaginación de Tommy, pero ella asegura no haberlo interpretado con lo sobrenatural en mente. “Si hubiera trabajado a Kaulo en esa dirección, habría sido, quizás, demasiado caricaturesca. Para mí era importante que fuera un personaje realista al que Tommy puede percibir de una manera peculiar, esté o no bajo los efectos de las drogas (que lleva usando durante toda la serie para aplacar las reverberaciones psicológicas de la guerra)”.
Rebecca Ferguson (Kaulo) en la película siguiente de ‘Peaky Blinders’ /Netflix
Tim Roth como simpático nazi
Quien no tenía carnet de superfan de ‘Peaky Blinders’ era Tim Roth, el (educado) villano de la película. “No la había visto nunca”, confiesa. “Sabía lo que era, pero por un motivo u otro, no la había visto. Cuando Cillian (Murphy) me invitó a sumarme al rodaje, tuve que decidir qué hacia, si empezar a verla o esperar a haber hecho la película. Y me decidí por lo segundo, por llegar al proyecto completamente fresco”.
Roth debutó en la pantalla como ‘skinhead’ racista en ‘Made in Britain’, del experto realista Alan Clarke, y exploró la ideología nazi del brazo de Werner Herzog en ‘Invencible’pero no se apoyó en esos trabajos para construir su personaje. “Fue más importante –explica– mi padre, que estuvo en la segunda guerra mundial de principio a fin (ejerció como artillero trasero de la RAF). Pude ver cómo lo afectó y hablamos sobre ello en nuestro tiempo juntos. Y también estaban mis propias experiencias como joven inglés. Cuando era un chaval formado parte de la Liga Antinazi“.

Tim Roth (Beckett) en ‘Peaky Blinders: El hombre inmortal’ /Netflix
Este actor fetiche de Quentin Tarantino Sugiriendo que su personaje no fuera tan duro y regio como en el guion, que pareciera afable, o como el dice, “un profesor de geografía”. Que no lo vieras venir tan fácilmente. Y que después te sorprendiera con la naturalidad de su maldad. En una de las escenas más sobrecogedoras, se presenta ante Duke como posible figura paterna: “Es un tipo retorcido, es como 22 personajes en uno. O, al menos, tres. Desde luego, es una creación con la que podía jugar”.
El influjo de ‘Sin perdón’
‘El hombre inmortal’ parece una especie de puente hacia una de las dos nuevas series de la franquicia, la que se centrará en una nueva generación de la familia Shelby. y de la que, por supuesto, Steven Knight solo puede contarnos exactamente nada. ¿Se pensó primero en las series, luego en esta película bisagra? “Las cosas suelen pasar de forma más azarosa”, explica a EL PERIÓDICO. “Yo siempre había querido hacer la película. Tenía claro que pasaría en la segunda guerra mundial. Y luego, más o menos al mismo tiempo, como había un claro apetito por parte del público, empezamos a hablar sobre continuar la historia después de la guerra”.
El presupuesto cinematográfico permitió hacer cosas a una escala mayor (véanse esas grandes explosiones), pero la mayor diferencia fue la economía narrativa. “Para mí la gran diferencia entre la tele y el cine es que puedes acercarte a la primera como a una novela, mientras que con el segundo, el equivalente literario sería más bien el relato. Tienes que atar las cosas. Si plantas una semilla, has de permitir ver cómo germina. Y, bueno, aunque películas y series cada vez se parecen más, sigue habiendo algo especial en hacer una película”.
Por otro lado, ‘Peaky Blinders’ siempre tuvo un estilo cinematográfico, especialmente depurado y poético en esa gran sexta temporada dirigida por Antonio Byrne. “Yo siempre he visto la saga como una especie de oeste”, dice Knight. “Pensaba en ese género fílmico cuando hacía la serie”. El director de la nueva película, Tom Harper, añade a su lado: “Hablamos de ‘Sin perdón’, esa película tan brillante de Clint Eastwood. Porque te hace esperar hasta que llegue todo lo más tenso, lo más explosivo“.
De la serie original pervive, entre otros elementos, el uso inspirado en la música rock completamente anacrónica. Suena, claro, el icónico tema principal. ‘Mano derecha roja’, de Nick Cave & The Bad Seeds. Pero lo más reseñable es que Grian Chatten (líder de Fontaines DC) ha compuesto un puñado de canciones originales con Antonio Genn y Martín Slatteryantiguos miembros de The Mescaleros, la banda de Joe Strummer de The Clash entre 1999 y 2002. “Estos dos son amigos de los Fontaines, y Cillian conoce a los Fontaines, y él se encargó de atarlo un poco todo”, explica Harper. “Que Chatten quisiera formar parte de esto resultó esencial. La música de Fontaines DC, con toda esa energía, toda esa visceralidad pospunk, parece salida de nuestra serie”.
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