La Veronal, capitaneada por la hirviente cabeza de Marcos Morau, ha presentado su visión surrealista y gótica del gran libro de Mercè Rodoreda, La muerte y la primavera. Ese pueblo fuera del tiempo de la novela toma cuerpo en los bailarines, el espacio y el imaginario de esta compañía de danza contemporánea que hoy es, sin duda, la más relevante del panorama nacional. El surrealismo negro de La Veronal entra en comunión con el universo de la obra más íntima e inclasificable de la gran autora catalana. El resultado es apabullante.
Mercè Rodoreda dijo a su editor sobre La muerte y la primaveraallá por los sesenta, cuando también estaba escribiendo la plaza del diamante“estoy convencida de que no gustará a nadie”. A los escritores, casi siempre, hay que hacerles caso. Rodoreda sabía lo que estaba haciendo. La autora estaba poniendo boca abajo buena parte de nuestra tradición literaria. Rodoreda no la publicaría en vida, hubo que esperar hasta 1986 para que viese la luz.
