La evolución tecnológica de la civilización requiere cada vez más de más energía algo que ha hecho virar la política respecto a las centrales nucleares. ¿Entendemos que nuestra supervivencia como especie va ligada a la de la Tierra y sus ecosistemas? ¿Podemos frenar la devastación que producimos? Estas y otras preguntas aparecen en ‘Els fills’, una obra de la autora inglesa Lucy Kirkwood que invita a reflexionar sobre la responsabilidad de unas generaciones hacia otras.
Antes de levantar el telón ya llevaban unas 15.000 entradas vendidas. Se ha batido el récord de venta anticipada de La Villarroel. Se debe al enorme tirón del “casting soñado” por el director David Selvas: Mercè Arànega y Jordi Boixaderas y Emma Vilarasau. Los dos primeros encarnan a una pareja de físicos nucleares retirados y Vilarasau interpreta a una colega que no veían desde hace 38 años cuya aparición provocará una tensión extra que se sumará a la de un reciente accidente en una central nuclear cerca del hogar del matrimonio. La producción estará en cartel hasta el 29 de marzo.
“Más allá de la responsabilidad de una generación hacia otra lo que me enganchó de la obra fue el patetismo y complejidad de los personajes”.: muy humanos, contradictorios. Lo hacen muy mal pero intentan hacerlo bien”, dice Vilarasau. Todos llevan sus mochilas. “La edad de los personajes es la edad en que estamos los tres donde no quieres perder el tiempo y vas a lo esencial porque ya no estás por tonterías”.
Mercè Arànega y Emma Vilarasau en ‘Els fills’. / Marc Mampel
Los tres científicos repasan en la obra sus vidas y sus responsabilidades. “Llega un momento en que las malas decisiones se han de asumir, se ha de perdonar y se ha de tirar para adelante para que el último trámite de la existencia sirva para algo y tenga sentido”, dice la popular actriz.
“El debate sobre si hay que prohibir las redes sociales a los menores de 16 años es necesario porque seguimos haciendo cosas sin pensar en las consecuencias”
Los científicos pioneros de la energía nuclear miran el legado que dejan 40 años después. Pero también revisan sus relaciones personales, interrumpidas bruscamente hace lustros. La energía nuclear y el cambio climático son obra de los seres humanos. También las redes sociales que están poniendo a prueba a la sociedad. “El debate sobre si hay que prohibir las redes sociales a los menores de 16 años es necesario porque seguimos haciendo cosas sin pensar en las consecuencias. Hay como una rueda que no podemos parar aunque estos tres personajes lo intentan”, señala Vilarasau.
Ni lecciones, ni soluciones.
‘Els fills’ no pretende aprender pero plantea preguntas candentes. Arànega, que debuta a las órdenes de David Selvas, destaca la capacidad del director para transmitir lo que quiere. “Te abre puertas y deja que seas tú quien vaya avanzando y encontrando el tono”, dice. Hazel, su personaje tiene “una lucha interna”.

Emma Vilarasau y Jordi Boixaderas en ‘Els fills’. / Marc Mampel
Boixaderas conecta la obra de Kirkwood con ‘Fin de partida’, de Beckett. “Ese texto de los años 1950 ya plantea: ¿Para qué queremos hijos si nos hemos cargado el mundo?. Nuestros personajes nacen en aquella época, a mediados de los 50”, apunta el actor. Boixaderas interpreta a un hombre que ha tenido una carrera brillante pero que ya jubilado que se percata que “vive rodeado de destrucción” pero se ha querido convencer, junto a Hazel que llevan “una supuesta vida saludable, algo absurdo”. Kirkwood, una de las voces más interesantes de la dramaturgia inglesa contemporánea se inspiró en la catástrofe de Fukushima de 2011. para escribir ‘Els fills’, estrenada en 2016 en el Royal Court de Londres. En Barcelona la obra se estrenó no hace tanto, en 2022, en el Teatre Akadèmia con otra producción titulada ‘Els nostres fills’.
Nucleares, redes e IA
El debate sobre la conveniencia o no de la energía nuclear podría extenderse a los debates actuales sobre la IA o la necesidad de prohibir las redes sociales a los menores de 16 años. “No me gustan las prohibiciones pero en este caso soy un favor. Las redes son muy peligrosas y se ha demostrado. Esta generación de adolescentes que ha crecido con acceso a las redes sin límite lo pagará, igual que pagaremos la IA. Es que reaccionamos cuando las cosas ya han pasado. En el tema de la energía nuclear las reacciones llegaron después de ocurrir accidentes en las centrales”, dice Vilarasau. “Nuestra generación será responsable de muchas cosas. La guerra de Palestina la pagaremos porque el mundo no será igual después. Lo mismo con Trump, lo pagaremos. Y no sabemos qué hacer. Nos sentimos impotentes. Pero sabiendo que todo tiene consecuencias deberíamos ir con más cuidado”.
“La energía nuclear sigue allí pese a las luchas que ha habido en contra. Ahora parece que sea inocua pero los residuos están ahí”
Boixaderas recuerda que “la energía nuclear sigue allí pese a las luchas que ha habido en contra. Ahora parece que sea inocua pero los residuos están ahí. Es como si la hubiéramos asimilado”. Y es que el mundo actual y las nuevas tecnologías necesitan una gran cantidad de energía. “Preferimos pensar que la energía nuclear no es peligrosa porque nadie quiere prescindir del móvil y de otras cosas”añade Arànega.
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