Cuando pase el tiempo y miremos atrás, varios nombres ayudarán a comprender cómo era la escena musical de 2025. Uno de ellos es el de Taylor Swift, que ha logrado algo impensable en un momento en el que el transmisión domina la industria y las ventas de discos en formato físico se creían muertas para siempre: su duodécimo disco, La vida de una coristavendió hasta cuatro millones de copias en su semana de lanzamiento solo en Estados Unidos, una cifra jamás alcanzada desde que en 1991 se empezaran a recopilar las ventas de música. De este desorbitado número, un millón de unidades corresponden a vinilos, el mayor debut de la era moderna.
