Los restos de San Valentín, el popular santo de los enamorados, se veneran en distintos puntos de Europa sin que exista consenso sobre cuáles son auténticos. Italia, Irlanda, Polonia, Escocia, Austria y España reivindican reliquias del mártir, cuya propia identidad histórica sigue envuelta en la incertidumbre.
Colegiata María la Mayor de Toro (Zamora). Foto:EFE
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En España, este 14 de febrero, las reliquias atribuidas al santo se veneran en varios lugaresentre ellos la Colegiata de Santa María la Mayor de Toro (Zamora), la iglesia de San Antón de Madrid, la Real Basílica y Colegiata del Santo Sepulcro de Calatayud (Zaragoza) y el municipio zaragozano de Tobed, donde San Valentín es patrón.
La confusión no se limita a los restos, sino también a la figura del propio santo. Existen al menos tres mártires con el nombre de Valentín —dos de ellos obispos—, aunque la tradición más extendida sostiene que vivió en el siglo III, se casó en secreto con soldados romanos y fue ejecutado por desobedecer las órdenes imperiales.
Fe, historia y tradición más allá de las reliquias
Ante las dudas sobre la autenticidad de las reliquias, especialmente en el caso de los cráneos venerados en lugares como Madrid, Toro, Roma o la ciudad polaca de Chelmno, el párroco de la Colegiata de Toro, Pedro Faúndez, ha señalado a EFE que la cuestión no debe centrarse en determinar cuál es verdadera. “No tenemos que quedarnos en si una reliquia es auténtica o no, sino en lo que significa San Valentín”ha afirmado.
Faúndez ha subrayado que el santo debe entenderse como una “mediación” espiritual y ha animado a evitar disputas sobre la localización de los restos. En Toro, las reliquias se veneran este fin de semana junto a una escultura de San Valentín realizada por Pedro León de Sedano. La festividad coincide este año con el Carnaval de Toro, declarado de interés turístico regional, lo que ha motivado el traslado de la misa del sábado al domingo.
Reliquia de San Valentín en la Colegiata María la Mayor de Toro (Zamora). Foto:EFE
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Según la documentación histórica, las reliquias del cráneo custodiadas en Toro llegaron a la localidad en 1545, traídas por el capellán del emperador Carlos I de España y V de Alemania. Más de dos siglos después, el rey Carlos IV cedió a la orden de los escolapios otras reliquias del cráneo, actualmente veneradas en Madrid y también objeto de una profunda devoción popular.
El párroco ha insistido además en que el 14 de febrero no debe reducirse a una celebración consumista del amor. “El problema es que nos quedamos en los medios y olvidamos la finalidad. San Valentín se ha asociado al amor, pero lo importante es cuidarlo cada día, fortalecerlo y afianzarlo.”, concluyó. EFE
*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión de un periodista y un editor.
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STEPHANY GUZMÁN AYALA
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
