El 2025 se cierra con la maravillosa noticia de la elección de El Chato como el mejor restaurante de Latinoamérica, según The 50 best restaurantes.
El talento, la curiosidad y el dominio de la técnica del chef Álvaro Clavijo, al servicio de ingredientes colombianos, se pone de manifiesto en un menú degustación que incluye, entre otros platos, mejillón verde con casabe y kumquat, trucha ahumada con arracacha e hinojo, pollo con berros y habas, y cangrejo con chontaduro y carantanta. Una experiencia inédita para sentirse muy orgullosos del nivel que ha alcanzado la gastronomía colombiana. Además de este menú de El Chato, estos son algunos de los mejores platos que probé en Colombia en 2025, y que quiero recomendarles a mis lectores, para que comiencen a armar el itinerario gastronómico del próximo año.
El coctel de langosta con salsa kimchi de cereza costeña de Celele, el restaurante del chef Jaime Rodríguez, en el barrio Getsemaní de Cartagena, que este año entró al top 5 de los mejores de América Latina, con una propuesta que exalta la cocina de la Costa Atlántica. Sus platos son el resultado de una suma afortunada de investigación, técnica, talento y arte.
El estofado de congo santandereano -un cerdo criollo nativo- con escabeche de vegetales y arepas de maíz pelao, de Elvia, en Barichara. Vale la pena hacerle el viaje a este restaurante que está en uno de los pueblos más encantadores del país.
Muchos amantes de las hamburguesas coinciden –y yo me sumo– en que la mejor de Bogotá está en La Favoritaa mi gusto el más especial de los restaurantes españoles de la ciudad, con el sello de ese súper chef que es Koldo Miranda. Esta hamburguesa lleva queso caciotta, cebolla caramelizada y emulsión de trufa… y la acompaña muy bien un tinto de la Rioja.
La carimañola de hongos y suero costeño de Manuel, en Barranquilla, restaurante que también ocupa uno de los codiciados lugares de los mejores del continente. La propuesta del talentoso chef Mane Mendoza eleva a la categoría de platos de alta cocina tradicionales del Caribe. El menú degustación de Manuel es un placer que vale la pena darse cuenta.
Los tacos de sobrebarriga y las costras de longaniza de Tacaloa, la taquería verdaderamente mexicana -pero que solo utiliza maíz colombiano- que abrió sus puertas este año en el Siete de Agosto. La carta la diseñó el chef Santiago Moctezuma, del muy exitoso restaurante Maizajo, en Ciudad de México.
La canilla de cordero braseada con mosto de uva, que forma parte de la nueva carta de HAB Café, desarrollado por el chef Felipe González. Sugiero pedir primero el pulpo a la parrilla, que llega con un increíble chimichurri de limón preservado.
La trucha blanca a la brasa de Mesa Franca. Está aderezada con una mantequilla de maní y crustáceos, hierbas frescas, ají dulce y jalapeños. El arroz almendrado que la acompaña también es maravilloso.
Las milhojas de papa crujientes, con tartar de pesca, tapenade y tomate seco del restaurante Blacuna propuesta renovada del antiguo Black Bear, que propone llevar de la mano el mar y el vino. Por cierto, ¿qué tal acompañar esta entrada con una copa de uno de los vinos naranjos de la carta?
El hot & picante pollo de WÙ, un lugar de inspiración asiática especializado en fideos y dumplings, que acaba de abrir un nuevo punto en Cedritos.
El cerdo crocante, con fríjoles de Montes de María y piña asada, de Débora, un restaurante con una carta que bien vale la pena explorar y cuya fama internacional crece como espuma.
La pizza de anchoas de Canchera, la pizzería que lo transporta a uno a Buenos Aires y le hace recordar locales clásicos y populares como El Cuartito. Va muy bien con un vermut de la casa.
La pesca mediterránea de Gitane, un mero en su punto con una salsa de tomates confitados y alcaparras. ¡Impecable! Va de maravilla con unas papas de la casa, con nieve de queso feta y perejil.
Las empanadas de atún de Pescador, ese restaurante informal de comida de mar con ambiente de quiosco playero. También recomiendo echarle ojo a la cazuela, que tiene el muy agradable y potente sabor del bisque de langosta.
La pesca fresca a la parrilla, con mantequilla avellanada y huevas de trucha curadas, de Selma, que, con razón, entró en la lista de los cien mejores restaurantes de América Latina. Se trata de otra propuesta del aclamado chef Álvaro Clavijo.
El cordero al comino de Xingjiang, del nuevo restaurante chino que abrió sus puertas en Bogotá, Ganzo, con una carta diseñada por el chef David Medina que explora sabores e ingredientes que no son los archiconocidos. Ojo a las papas fritas de este pequeño y acogedor restaurante: ¡increíbles!
Afluente, el restaurante del talentoso chef Jefferson García, dio un salto increíble en el listado de los mejores de América Latina: pasó del puesto 61 al 34. En su carta, que les rinde homenaje a los páramos, hay combinaciones tan interesantes como, por ejemplo, el palmito del putumayo con coco, sésamo y hojas andinas; el pato con papayuela y kale, o la pesca del día con lulo y yacón. Otra manera de comer a Colombia en unos cuantos bocados.
El pappardelle con crema de azafrán, jaiba y queso grana padano de Ritwal, Probablemente el restaurante con la mejor vista de Medellín. De su parrilla salen platos excepcionales, como una entrada Angus en el punto ideal y con todo el sabor.
El pescado marroquí con salsa de tomates, chile verde y tahine, de Café del Este, una de las aperturas más interesantes de los últimos meses en Bogotá, con un atractivo repertorio mediterráneo.
Las gyozas del restaurante Ushin, en el hotel Grand Hyatt, que ofrece una atractiva vista de los cerros orientales de Bogotá. Vale la pena probar las diversas opciones: ojo de bife, bondiola de cerdo, pollo, frutos del mar -corvina y langostinos- y orellanas.
Mejores restaurantes 2025 Foto:cortesia
Los dumplings de remolacha, con crema de queso y nueces, sobre labne de remolacha con reducción de cítricos, de Cava Bombón. Un restaurante en el que la comida acompaña al vino, del cual hay decenas de opciones muy especiales por copa.
Los ñoqui en mantequilla de salvia, con quesos grana padano y pecorino romano, de Lele. Se trata de un café con una carta breve pero muy especial. La berenjena confitada -con miso, yogurt de lima kaffir, dátiles y cebolla crocante- también es un lujo.
Las morcillas de Cotiza Longaniza, sin ninguna duda las mejores que he probado. Y tal vez podría decir lo mismo de los chicharrones de este restaurante de comida colombiana con acento santandereano… un paraíso para glotones como yo.
El fiambre de pesca fresca de la Chichería Demente, en el cual trozos de pargo a la plancha se mezclan con arroz y curry de coco. Está en inspirado esos alimentos que se llevaban a los paseos o las jornadas de campo envueltos en hojas de plátano.
El croissant con huevos poché y espárragos de El árbol del pan, ese pequeño y encantador café de El Nogal en el que tal vez todo es rico… y tiene unos panes de masa madre de campeonato.
Las albondiguitas de Sur Vermutería, que llevan una reducción de vermut muy bien lograda. Las acompaña una ensalada refrescante y aromática, con la cual se logra un justo equilibrio de sabores.
La hamburguesa BBQ de Universal, un pequeño local que creció, se multiplicó y empieza a posicionarse como una cadena en donde se va a la fija, si la idea es una buena hamburguesa. Esta lleva queso, cebolla crujiente, pepinillos y tocineta.
El risotto con camarones, langostinos y champiñones de Madre, Ese lugar mágico del centro de Bogotá, lleno de vida y de luz, al que se llega luego de cruzar un estrecho pasillo de ventas de esmeraldas.
La pesca del día a la brasa, acompañada de curry de lenteja pardina, de Adriano, el restaurante español de muy buen nivel que ocupa la hermosa casa que alguna vez fue la sede del Club Médico.
El pollo en masala rojo -una mezcla de especias de la familia del curry- de Botiquín, una propuesta definitivamente ganadora de comida saludable… ¡y rica!
El arroz tapado de Testigo, el restaurante que está ubicado en los altos del emblemático Pasaje Rivas, del centro de Bogotá. Lleva camarón y calamar, pero quizás su mayor gracia esté en el generoso sofrito que sirve de base a la preparación.
Fernando Quiroz
Para EL TIEMPO
