Marcello Hernandez (Miami, 1997) iba para futbolista, pero el día en que un profesor de teatro le sugirió leer ‘Mambo boca’, el ‘one-man-show’ de Juan Leguízamosu perspectiva vital cambió por completo. Le atraía esa idea de convertir la experiencia latina en arte, de relativizar y asimilar las luchas de sus familiares a través del humor. Su madre huyó de Cuba y vivió en España y la República Dominicana antes de emigrar a Estados Unidos.donde debía aprender el idioma y la cultura mientras, separada de su pareja dominicana, lidiaba con un hijo “un poco psicópata”, en palabras del propio Hernández.
Según suele explicar, de su padre, con el que se lleva bien, ha heredado el sentido del humor. El sarcasmo y el hablar rápido son elementos clave de la comedia dominicana. Hernández, a veces, habla además muy alto: una forma casi maníaca de soltar los chistes que puede llevar a la risa histérica. Lo saben quienes han visto su primer especial de ‘stand-up’, el brillante ‘Marcello Hernández: chico americano’ (Netflix), o lo siguen desde 2022 en el programa ‘Sábado noche en directo’al que fue a parar en un tiempo casi récord, convirtiéndose en el primer cómico de la Generación Z que haya formado parte del reparto.
Ya mítico Domingo
Hernández supo superar las frustraciones de la pandemia (mal momento para buscar el modo de subirse a un escenario) y acabó abriendo para cómicos establecidos como Tim Dillon, Gilbert Gottfried o Mark Viera. En 2022 fue seleccionado para el ‘showcase’ New Faces of Comedy del festival Just For Laughs de Montreal. Ese mismo año, debutaba en ‘Saturday Night Live’, aunque tuvo que esperar dos años para que una de sus apariciones se viralizara seriamente. Nos referimos, claro, a ‘Bridesmaid discurso’, primera aparición de su ya mítico Domingo, amante de una novia dudosa (Chloe Fineman) que había hecho travesuras en su viaje de despedida de solteracomo nos contaban-cantaban sus propias damas de honor cambiando la letra del ‘Espresso’ de Sabrina Carpenter. La saga continuaría en otros ‘sketches’ e incluso un segmento de apertura, siempre con parodias (fantásticamente mal cantadas) de ‘hits’ pop del momento.
Por otro lado, Hernández ha brillado en el falso noticiario ‘Weekend update’ como consejero de citas y crítico cinematográfico aficionado. Este último personaje, El chico de la películaes un acomodador hispano que comenta estrenos que en realidad no ha visto. Y que, por el camino, se inventa algún nombre: al comentar ‘Jurassic World: el renacer’, convierte a Scarlett Johansson en Carly So Handsome.
Algunos han visto en The Movie Guy un arquetipo casi racista, pero en realidad Hernández está haciendo mucho por difundir la cultura latina en el programa. hizo una parodia de ‘Sábado gigante’ aprobado por el propio Don Francisco y se volvió loco a un profesor de español (Mikey Day) con su vocabulario exuberante en ‘clase de español’‘sketch’ en el que también brillaban Ana de Armas y Karol G como, respectivamente, su hermana y su prima.
Sin permiso para la depresión
El especial ‘American boy’ es otra celebración de lo latino, comenzando por ese salto al escenario al ritmo de ‘Después de la playa’ de mal conejito. Durante el espectáculo, Hernández ironiza con cariño sobre qué significó crecer rodeado de latinos, sobre los constantes bailes a los que le sometían en casa o el nulo interés de su madre por las cuestiones de salud mental: no le dejó (ni a él ni a su hermana) tener trastorno por déficit de atención ni depresión.
Bromear sobre este delicado asunto, que en realidad se toma en serio, le sirve también para cargar contra los prejuicios hacia los inmigrantes: “No nos dejan tener problemas de salud mental y por eso creo que les robamos a otros el trabajo (…) ¿A quién preferirías contratar? ¿A Antonio, que no sabe que su salud mental está pachucha, oa Jake, que se va a coger un día de asuntos propios?”explica en uno de los momentos finales.
Por supuesto, un artista que a menudo se ríe de los blancos más blancos y que defiende a los inmigrantes está llamado a ser acribillado en las redes. Él mismo se ha defendido sin problemas de los ataques, mejor que bien flanqueado por su propia madre, escudado tras una cuenta falsa de Instagram. En días en que tantos (antiguos) iconos del humor, de Ricky Gervais a Dave Chapelle, se deslizan por una pendiente reaccionaria, la llegada de un cómico como Hernández, joven, antirracista y, además, así de brillantesabe una risa caída del cielo.
