Marina Abramović funde erotismo, espiritualidad y tradiciones balcánicas en ‘Balkan Erotic Epic’. Se estrena en el Liceu como espectáculo este sábado. En octubre se estrenó en Manchester con otro formato donde el púbico deambulaba por un espacio donde se sucedían 13 actuaciones simultáneas. Era una instalación artística donde podía moverse libremente y permanecer el tiempo que quisieran ante cualquiera de ellas. En el Liceu será diferente porque las escenas se irán sucediendo durante cuatro horas y se ha añadido una para cerrar el espectáculo. Pero la gente tendrá en el Liceu la misma libertad para levantarse, entrar y salir de la sala cuando quiera.
Aleksandar Timotić, Marina Abramović y Kath Fitzgibbon en Marina Abramović Balkan Erotic Epic / Marco Anelli / Liceo
Además, durante las cuatro horas que duran los espectadores deberán guardar el teléfono en una bolsa sellada que solo se le entregará a la salida. “Propongo una nueva forma de arte que incluye danza, performance, objetos, música, vídeo y música electrónica, cantada y hecha con instrumentos de metal”, ha señalado Abramovic en rueda de prensa. Para ella ‘Balkan Erotic Epic’ ha resultado una experiencia liberadora.

Elke Luyten y Marina Abramović Épica erótica balcánica / Marco Anelli / Liceo
La artista, considerada la abuela de la performance, tiene muchas ganas de mostrar su última propuesta en el Liceu tras recalar en el teatro barcelonés con ‘7 muertes de Maria Callas’ en 2023. Ya entonces, Víctor García de Gomar, director artístico del Gran Teatre, cuya renovación hasta 2031 ha sido aprobada hoy, le dejó la puerta abierta para futuras colaboraciones. El Liceu es el primer teatro que acoge ‘Balkan Erotic Epic’. Con esta pieza Abramovic celebrará sus 80 años en junio. La obra que cuenta con diversos formatos viajará después de Barcelona a Berlín, Nueva York. Luxemburgo ya festivales como Ruhr Triennale, París, y Hong-Kong… “¡Todo el mundo quiere esta obra!” señala satisfecha.
“Podría ser ópera contemporánea”, ha dicho García de Gomar para el que Balkancan Erotic Epic’ es “una reflexión que habla sobre el cuerpo, la sexualidad y los límites de la experiencia humana”. La obra juega con el erotismo como fuerza primigenia que asegura la continuidad de una comunidad.
Abramovic se transforma en una especie de sacerdotisa que invoca ritos atávicos de los Balcanes y de países cercanos para conectar lo divino y lo humano. “Llevo 60 años como performer y voy a cumpir 80. No tengo nada que demostrar pero aunque al principio solo iba a dirigir esta obra, he sentido la necesidad de participar en ella”, ha destacado. “Todo sale de un lugar muy doloroso para mí. De mi historia, de mi infancia y de mi país, la ex Yugoslavia, que ya no existe. Necesitaba la sabiduría que aporta la edad y la distancia para poder llevar a cabo”, ha confesado el artista.
La obra empieza con el funeral del Mariscal Tito en 1980. Pero las escenas pasan en diferentes espacios, algunos más oníricos o en plena naturaleza y otros son más reales, como el interior de una taberna. “Las tabernas balcánicas son lugares donde se convocan a los espíritus, donde la gente bebe y baila”, recuerda la creadora.
“Todo sale de un lugar muy doloroso para mí. De mi historia, de mi infancia y de mi país, la exYugoslavia, que ya no existe.
Entre los personajes que aparecen figura una científica belga que investiga las tradiciones balcánicas y un personaje que representa a la propia madre de Abramovic. “Tuve una relación difícil con mi madre. Era una mujer fuerte y marcial que fue distinguida dos veces como héroe del comunismo. Mi madre era fría y controladora. Nunca me besó. Tenía sus emociones bajo control y por eso en esta obra hago que se libere y se deje llevar por la pasión. Verla así ha sido liberada y terapéutica para mí.“, confiesa con una sonrisa Abramovic.
“Mi madre nunca me besó. Tenía sus emociones bajo control y por eso en esta obra hago que se libere y se deje llevar por la pasión”
Se trata de una propuesta exigente para el público, algo provocadora pero que también juega con el humor. “Mis obras no suelen tener humor pero en esto se puede ver en una serie de animaciones”, ha señalado. Ella, que nunca había incluido danza en sus propuestas, utiliza en este trabajo un conjunto de bailarines importante. En total hay 34 intérpretes, entre actores, bailarines, performers y cantantes. También baila Abramovic en la pieza. Se marca un ‘dance’ final junto al coreógrafo albanés Blenard Azizaj.
Desnudos potentes
En un mundo como el actual, donde los pezones no se pueden mostrar y son censurados en redes sociales, su muestra espectáculo sin poder el cuerpo humanoalgo que puede resultar “catártico”. “El desnudo femenino se identifica con la pornografía hoy en día, pero nosotros lo usamos con una finalidad poética para elevar el cuerpo y convertirlo en arte, lo usamos de una manera pura. Algunos medios como el New York Times dijeron que uso las vaginas como arma”ha grabado Abramovic para quien el cuerpo es una forma de arte. Ya en 1866 Gustave Courbet plasmó su fuerza en el famoso cuadro titulado ‘El origen del mundo’, expuesto en el Museo d’Orsay de París.
“El desnudo femenino se identifica con la pornografía pero nosotros lo usamos con una finalidad poética”
‘Balkan Erotic Epic’ quiere conectar a los espectadores con las tradiciones atávicas ligadas a las raíces de Abramovic. Hace años, en 2008, ya se acercó a algunas de estas tradiciones con una filmación. Pero este espectáculo es va más allá y cuenta con un gran equipo. “Esta propuesta conecta con mis orígenes balcánicos y surgen de una investigación en tradiciones de Albania, Bulgaria, Rumanía, una parte de Grecia y otra de Turquía, Serbia y Montenegro”. En estas tradiciones “aparecen falos y vaginas, recetas para mejorar la agricultura o para la fertilidad femenina. También hay pociones de amor”.
Advierte que muchos de los rituales “son explícitos y necesitan de genitales”. Espera que nadie se escandalice por ver pechos, penes o vulvas. Entre los ritos que recupera ha destacado uno del siglo XI utilizado para parar lluvias e inundaciones. “Las mujeres salían al campo, levantaban sus faldas y mostraban su vagina a los dioses para asustarlos y así parar la lluvia”. En el Liceu se ha visto de todo en los últimos años y los espectadores en teoría saben lo que van a ver. En Manchester no hubo reacciones negativas. En Barcelona de momento hay un gran interés por ‘Balkan Erotic Epic’.
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