No es la obra inicial, pero pronto, justo al desembocar en el espacio expositivo principal, nos encontramos con ‘Juntos AM-CB’ (2022). Me atrevería a señalarla como un monumento y una metáfora de lo que esta exposición pretende. Precaria, esencial y conformada con lo … cotidiano, pero intenso, poético y memorable, es una obra en la que Annette Messager (Francia, 1943) presenta sus zapatos en los de su pareja, Christian Boltanski (1944-2021), dibujando un círculo, la forma que alude a lo infinito, a lo eterno.
En este sencillo y emocionante tributo a la vida de ambos en pareja en el Centro Pompidou Málaga, una vez muerto él, se condensan numerosos elementos que definen los universos de Messager y Boltanski: la acumulación, el archivo, la memoria, la fragilidad, la autobiografía, un carácter metonímico en la alusión al todo por la parte, la enunciación del cuerpo, la ausencia-presencia, la condición humana, la dimensión instalativa, la proyección de la vida a través de los múltiples elementos y emociones que la conforman, el uso de objetos cotidianos…
Un hito en las trayectorias.
No sería exagerado significar esta cita como un hito en las trayectorias de Messager y el ya desaparecido Boltanski. Artistas con un alcance individual incuestionable, redujeron al extremo la posibilidad de encontrarse en exposiciones centradas exclusivamente en ellas, siendo mínimo el número de éstas. Por ello, esta malagueña, con la ausencia ya de él –recuerden esos zapatos encajados–, adquiere la condición de oportunidad.
Gracias a la acertada decisión curatorial de hacer dialogar sus obras en siete secciones, que responden a conceptos en los que convergen, se visualizan sensibilidades y fórmulas comunes, así como se aprecian retroalimentaciones. Incluso algo más importante: la cohesión y complementariedad de dos proyectos que evitaron coincidir, esquivando mostrar la cercanía que aquí se aprecia con novedosa claridad.
En las imágenes, algunas de las piezas acumulativas de Messager (1) y Boltanski (2 y 3)
Una treintena de piezas, realizada entre 1968 y 2022, muchas apabullantes y míticas, permite esta provechosa y extraordinaria confrontación. Impresiona ‘La vida imposible de CB’ (2001), de Boltanski, con sus 20 metros de longitud en los que se acumulan millas de documentos convertidos en indicios para describir la vidacuestionando la noción de intimidado, del propio artista.
La exposición se inicia visibilizando roles análogos al comienzo de sus carreras, a finales de los sesenta: el Boltanski que inventaria, que traducir la vida a través de la cultura material, de los objetos de los que nos rodeamos, y la Messager coleccionista, la que conforma un universo propio en función de numerosas realidades. Sus libros de artista de este momento, en esencia, listas o inventarios en los que se enumeran y ordenan distintos mundos, establecerán una metodología constante en sus poéticas.
Ahí asoma la posibilidad de proyectarlos como arqueólogos de su presente, unas figuras que definen e interpretan la vida a partir de objetos, ritos, imágenes y relaciones. Para quien esto escribe, esta travesía entre las obras de Messager y, ante todo, de Boltanski, le traslada al mundo literario del parisino Georges Perec (1936-1982). Cómo no recordar su ‘Pensar/Clasificar’, textos publicados entre 1976 y 1982, en paralelo a muchas de las piezas que de Boltanski se muestran aquí, y que evidencian el afán del escritor por clasificar el mundo y la existencia para, tal vez así, entenderlos y reordenarlos; esto es, la observación sobre lo cotidiano (las cosas, los espacios) y lo autobiográfico, como el propio Perec señala: «El mundo circundante, mi propia historia».
Este repaso por sus trayectorias arroja la valiosa posibilidad de engarzarlos en una suerte de tradición del arte francés del último siglo. En ambos apreciamos una derivación del Nuevo Realismo, que otorgaba valor a los objetos que poseían una biografía (un uso), así como a su acumulación. Ello revela lo crucial del operar con la realidad, en pos de su recategorización que siempre existió en la creación contemporánea francesa –piensen en el Surrealismo–. Otros asuntos capitales en la tradición reciente del país vecino, que aparecen en Boltanski y Messager, son la escatología y la abyección.
Annette Messager y Christian Boltanski: ‘AM CB’
Centro Pompidou Málaga. Pasaje Doctor Carrillo Casaux, s/n. Comisaria: Annalisa Rimmaudo. Hasta el 6 de abril. Cuatro estrellas.
Los primeros vídeos de él, tanto como la fragmentación del cuerpo y los pequeños muñecos de Messager insisten en esas nociones que proyectan una identidad humana grotesca y vulnerada mediante los fluidos, el dolor, los sentimientos o los conflictos bélicos y abusos de poder. Como arqueólogos de un tiempo, Messager y Boltanski aprendieron la titánica tarea de describirnos y describirnos mediante Múltiples huellas.
