Me contaba un amigo hace unos días que asistió al cumpleaños de una compañera de trabajo y uno de los regalos que recibió fue un cuaderno de Jacob Elordi para colorear. Sin duda, lo que más ilusión le hizo a la chica. Por delante se vislumbran horas añadiendo color a las siluetas de uno de los actores más atractivos del momento. Es como volver a ser un niño o una niña, pero con una mirada lasciva y un deseo que no tiene nada de infanti.l.
el australiano Jacob Elordi (Brisbane, 28 años) está de moda, no solo por su nominación al Oscar por frankensteinpelícula en la que se mete en la piel de un monstruo sensible y con aires de figura de alabastro, sino por su papel en la polémica versión de cumbres borrascosasque se acaba de estrenar con gran éxito en los cines pese a las malas críticas de los más entendidos y amantes del libro de Emily Brontë.
Al parecer, no todo el mundo entiende la obsesión de Heathcliff (personaje de Elordi) por los dedos en la película dirigida por Fennell Esmeralda. Cuando no le está metiendo los suyos en la boca a Catherine Earnshaw (encarnada por Margot Robbie), es él el que se pone a lamer los de ella. Cierto es que en la novela de Brontë los dedos no tenían un papel tan predominante.
La promoción de la película, como no podía ser de otra manera, viene marcada por la relación ardiente de los protagonistas, a pesar de que ambos tienen pareja en la vida real y de que, además, el marido de Robbie es productor de cumbres borrascosas. Elordi acudió con un diente de oro al estreno de la película con las iniciales de los personajes enamorados y, según publicó la prensa, le llenó la habitación de Robbie de flores por el Día de San Valentin del año pasado. O eso trascendió a la prensa. pura promociónsi me preguntan.
Más allá del atracción sexual de uno de los protagonistas de quemadura saladaeste actor se ha hecho especialmente conocido en España por sus raíces vascas. Y digo vascas y no españolas para que no se moleste el susodicho. “Mi abuelo me estrangularía si supiera que en Wikipedia pone ‘ascendencia española’‘”, dijo en una entrevista. Efectivamente, su abuelo era vasco y se largó de Ondarroa cuando su hijo, el padre del artista, solo tenía 8 años. Lo contó él mismo durante la promoción de la serie. El camino estrechoen la que interpreta a un superviviente de la Segunda Guerra Mundial: “Emigró por el régimen fascista, así que nos mudamos a Australia. Él estuvo cortando caña de azúcar, con 8 dólares en el bolsillo, hasta que ganó lo suficiente para traer a toda su familia a Australia. Estoy increíblemente agradecido a ese gran hombre, Joaquín Elordi”. Tiene más memoria histórica que muchos españoles, y eso que aún no ha visitado la tierra de sus antepasados. “Tengo muchas ganas de ir (…) Hace que me sienta conectado a algo y es increíble“, dice.
Desde que desveló sus orígenes, no hay periodista vasco que no aproveche los encuentros del artista con la prensa para ahondar en su relación con Euskadi. Hace unos días, un reportero de los40 le enseñó varias palabras en euskera como musu (beso), laztana (cariño), bihotza (corazón), jo larrua (hacer el amor) o maitemindu (enamorarse). “Es un idioma tan bueno y tan antiguo”, dijo.
Aunque no es vasco, hizo muy buenas migas en el almuerzo de nominados de los Oscar con Óliver Laxe, con quien se le vio hablando muy animadamente durante el evento. Antes, Elordi había alabado públicamente la película Siratque opta a dos estatuillas, incluida Mejor Película Internacional. Lo gracioso de este encuentro fue verles a los dos hablando de tú a tú, al mismo nivel, ya que el australiano mide 1,97 y el francés criado en Galicia también está alrededor de los dos metros. Con esa estatura, ambos fueron a parar a la última fila en la foto de los nominados.
si a Nicolás Sarkozy le ponían una caja para hablar en algunos eventos, algunos actores que ruedan con Elordi también se han visto obligados a subirse a un escalón, especialmente las mujeres con las que ha mantenido alguna relación sentimental en pantalla. Eso, o él se veía obligado a doblar una pierna e, incluso, ponerse en cuclillas para que la diferencia de estatura no fuera vergonzosa. Robbie, sin ir más lejos, mide 1,68; pero Sidney Sweeney, con la que comparte escenas en la serie Euforiano pasa de 1,61, a casi 40 centímetros de Elordi.
No pierdas de vista a este actor. Todo apunta a que viene para quedarse. La próxima película que protagoniza es Las estrellas del perroadaptación del libro La constelación del perro.que dirige el mismísimo Ridley Scott. Con un poco de suerte, caerá mejor que Timothée Chalamet.
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