Otra novela de muy reciente aparición plantea, de forma inquietante, el asunto del rendimiento de los soldados en los campos de batalla. Se trata de Recuerdo (Edhasa), de Begoña Quesada. La autora de Líneas de fuga o Nacidos después de muertos imagina un futuro en el que es posible manipular la memoria de los combatientes, creando una suerte de soldados robotizados que pueden llegar a resultar más eficaces (en la lógica perversa de la guerra) que los robots con rasgos humanos.
Seguir leyendo…
