A diferencia de Alfredo Landa o José Luis López Vázquez, actores emblemáticos de la comedia tosca del franquismo en los 60, Fernando Esteso, fallecido hoy a los 80 años en el hospital La Fe de València, donde fue ingresado hacer dos días a causa de una insuficiencia respiratoriano logró encauzar su posterior trayectoria como actor y cómico más serio. Incluso su compañero de andanzas humorísticas, Andrés Pajares, con quien protagonizó filmes representativos de aquella misma tendencia ya en la Transición democrática y la era del destape, como ‘Los energéticos’, ‘Los bingueros’, ‘Yo hice a Roque III’, ‘Los liantes’, ‘Los chulos’, ‘Todos al suelo’ y ‘La Lola nos lleva al huerto’, tuvo su momento de ‘reinserción’ en un cine bien distinto cuando intervino en la berlanguiana ‘Moros y cristianos’ y, sobre todo, al protagonizar la película de Carlos Saura ‘¡Ay, Carmela!’, un título que redefinió su trayectoria del mismo modo que ‘El puente’ y ‘Mi querida señorita’ lo hicieron en las de Landa y López Vázquez, respectivamente.
No hay película parecida en la carrera de Esteso, aunque intentos los hubo por demostrar su valía más allá de esa tendencia rancia y superada por el tiempo, los cambios políticos y la entrada de la sociedad española en la modernidad. Puede analizarse hoy aquel estilo de comedia en base a cuestiones sociológicas, y sin duda da mucho juego, pero cinematográficamente eran productos ínfimos en un momentoeso sí, en el que la industria cinematográfica española necesitaba combinar el cine de autores más personales con estas propuestas baratas y directas que mantenían el equilibrio económico del cine del país.
En este sentido, ningún pero a la filmografía de Esteso: hizo lo que parte del público demandaba en unos tiempos difíciles, aunque el resultado fuera en todos los sentidos bastante mediocre. Mariano Ozores, personaje crucial de la comedia española basada en mil estereotipos sobre la mujer, el turismo, el sexo, la política o el machismo, fue el director de la mayoría de estos títulos.
En ‘Agítese antes de usarla’ (1983), otro de los filmes de Esteso-Pajares-Ozores, la trama giraba en torno a los paraísos fiscales, la evasión de impuestos y la fama. A lo bruto, por supuesto. Pedirle algo de sutileza a estas producciones es tarea absurda. En la cinta más célebre del tercero –cuarteto si añadimos a otro Ozores, Antonio, como actor–, ‘Los bingueros’ (1979), se aprovechó el furor que en aquellos tiempos causaban los bingos. En ‘Los energéticos’, del mismo año, el tema gira en torno a las centrales nucleares, con Pajares y Esteso como dos rudimentarios campesinos enfrentados a la OCEP y la CIA: reedición de las películas de Paco Martínez Soria como paleto frente al mundo moderno. ‘Yo hice a Roque III’ (1980) se aprovechó, no hace falta decirlo, del éxito del Rocky Balboa de Stallone.
La asociación con Pajares comenzó en 1979. Esteso había intervenido antes en cuatro o cinco largometrajes, entre ellos ‘Virilidad a la española’ (1975), y en clave musical se había hecho célebre con el tema ‘La Ramona’, que formaba parte de su repertorio humorístico por teatros y espacios televisivos; un tema que le persiguió durante casi toda su carrera. ‘Queremos un hijo tuyo’ y ‘¡Qué tía, la CIA!’ fueron algunos de sus hitos en cine. Tuvo un papel de rigor en la cuarta y quinta entrega de Torrente, y una inesperada aparición en una película completamente alejada de su estilo, ‘Incerta gloria’, de Agustí Villaronga, con quien repitió en ‘Loli tormenta’.
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