El domingo 7 de diciembre de 2025 marca un momento central en el calendario litúrgico con la celebración del segundo domingo de Adviento. A medida que avanzan los días, la espera por la Navidad se intensifica y las familias católicas. se reúnen para continuar con el ritual de la Corona de Adviento, un gesto que busca renovar la esperanza y preparar el espíritu para el nacimiento de Jesús.
El concepto de Adviento tiene su raíz en el latín adventus, que significa “venida” o “llegada”. Este período no solo es una cuenta regresiva, sino un símbolo de espera activa. La tradición dicta que el encendido de las velas debe ser progresivo, una por semana, para representar el incremento gradual de la luz que se acerca al mundo, disipando la oscuridad y anunciando la llegada de Cristo, reconocido en la fe como la Luz del Mundo.
El calendario litúrgico de este 2025 ha establecido las fechas de la siguiente manera:
• Primer domingo: 30 de noviembre.
• Segundo Domingo: 7 de diciembre.
• Tercer domingo: 14 de diciembre.
• Cuarto domingo: 21 de diciembre.
Esta es una de las celebraciones más esperadas en el país. Foto:iStock
Guía para la oración en familia de la Corona de Adviento
Para vivir este momento en el hogar, ACI Prensa propone una estructura de oración diseñada para que participen todos los miembros de la familia, alternando roles entre un monitor, un lector y el resto de los asistentes.
Antes de iniciar, es necesario que la corona tenga ya encendida la primera vela, correspondiente a la semana anterior. Opcionalmente, se puede colocar una imagen de la Virgen María junto a una vela auxiliar, de la cual se tomará el fuego para encender la segunda llama de la corona en el momento indicado.
Para algunas personas, la Navidad inicia con el Día de las Velitas. Foto:iStock
Inicio del rito
Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Monitor: Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
Todos: Que hizo el cielo y la tierra.
Monitor: El Señor está cada vez más cerca de nosotros y debemos prepararnos dignamente para recibirlo en nuestros corazones. En un momento especial de esta oración encenderemos la segunda vela de nuestra corona. Hagamos ahora un breve momento de silencio para elevar nuestra oración al Señor.
(Se realiza un breve silencio).
Celebración de las Velitas. Foto:Juan Pablo Rueda / EL TIEMPO
Lectura del Evangelio
Lector: Lectura del santo Evangelio según San Lucas (Lc 3, 1-6):
“En el año quince del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de Traconítida, y Lisanias tetrarca de Abilene; en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y se fue por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: Voz que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas; todo barranco será rellenado, todo monte y colina será rebajado, lo tortuoso será recto y las asperezas serán caminos llanos Y todos verán la salvación de Dios”.
Reflexión y compromiso
Monitor: Preparar el camino del Señor exige disposición interior. Este es el tiempo para acercarnos a Dios con un corazón reconciliado, más convertido y dispuesto a amar. Tomemos un instante para formular un compromiso personal que nos ayude, esta semana, a prepararnos mejor para su venida.
(Se guarda un momento de silencio para la reflexión personal).
Niños y niñas se preparan para la celebración de la noche de velitas. Foto:Archivo EL TIEMPO
Encendido de la segunda vela
Mientras se procede a encender la segunda vela de la corona, los asistentes pueden entonar el siguiente canto:
Todos:
Hoy se enciende una llama
en la corona de Adviento,
que arda nuestra esperanza
en el corazón despierto
y al calor de la Madre
Caminemos este tiempo.
Un primer lucero se enciende
anunciando al Rey que viene.
Corazones preparados,
allánense los senderos.
Crecen nuestros anhelos al ver
la segunda llama nacer.
Como dulce rocío vendrá
el Mesías hecho Niño.
Peticiones
Monitor: Elevemos ahora nuestras súplicas a Dios Padre y respondemos: Ven Señor Jesús.
Lector:
• Te rogamos por la paz en el mundo, para que en este Adviento crezca el amor y la solidaridad. Ven Señor Jesús.
• Te pedimos, Padre, por las intenciones del Papa Francisco y por toda la Iglesia, para que nuestra mirada permanezca fija en Aquel que nos trae la reconciliación. Ven Señor Jesús.
• Te rogamos por nuestras familias, para que siguiendo el ejemplo de la Sagrada Familia vivamos el amor mutuo mientras esperamos la llegada de tu Hijo. Ven Señor Jesús.
• Te pedimos que Santa María anime nuestros pasos y nos enseñe a crecer en confianza y esperanza durante este tiempo. Ven Señor Jesús.
• Te pedimos por cada uno de nosotros, para que caminemos al encuentro de Jesús, la Luz del Mundo. Ven Señor Jesús.
Peticiones
Monitor: Pidamos ahora la intercesión de nuestra Madre. Recemos juntos un Avemaría. Para concluir, cantemos.
Todos:
Los cielos y la tierra en ti se encontrarán,
María, dulce abrazo que el hombre y Dios se dan.
Las viejas profecías que hablaban del Señor
nutrían la esperanza de Israel:
la flor que nacería de tierra virginal,
un Hijo que sería el Emmanuel.
Quien hizo las estrellas al Ángel te envió,
que fueras Madre suya te pidió.
Dios Todopoderoso no quiso renunciar
al gozo de acunarse en tu querer.
Los magos y pastores que fueron al portal.
hallaron en tus brazos a Jesús.
Sabemos que a tu lado lo vamos a encontrar
lo mismo en la alegría que en la Cruz.
Monitor: Madre de la Esperanza…
Todos: Ruega por nosotros.
Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
