Los problemas de Pixar con su imagen pública llevan tiempo siendo constantes. Ha calado la idea de que la directiva de este estudio de animación, subsidiario director de Disney desde 2006, coarta sistemáticamente la voluntad de los artistas por incluir diversidad en sus historias. Y esto pasaba incluso antes de que Trump regresara al poder y pusiera en jaque a la industria. Han trascendido conductas de este estilo alrededor de rojo, año luz —con ese beso lésbico que primero eliminó y luego recuperó desatando la ira fascista—, Del revés 2 y eliosu último estreno hasta la fecha, cuyo protagonista había sido ideado como queerde forma que la supresión de este elemento motivara la salida del director Adrián Molina.
A finales de 2024 También habíamos sabido que Pixar obligó a eliminar una trama trans en su serie. En la victoria o en la derrotaparalelamente a que otro futuro estreno se sumergiría en la controversia. Un extrabajador de Pixar aseguró que durante el desarrollo de Tolvas había habido presiones para “aligerar” su mensaje ecologista. Algo que parecía contradecir la misma premisa: una joven activista que trata de salvar la fauna de un lago sobre el que el alcalde de su pueblo ha decidido construir una circunvalación.
