“Españolito que vienes al mundo te guarda Dios. Una de las dos Españas ha de helarte el corazón”. Noventa años después del estallido de la Guerra Civil en 1936, la contienda sigue enfrentando, por suerte solo en el plano ideológico, a los dos bandos de los que hablaba Antonio Machado en su poema.
Hasta el punto de que el choque entre los escritores Arturo Pérez-Reverte y David Uclés, después de haber incendiado las redes sociales y los medios de comunicación durante los últimos días, ha saltado a la calle y ha llevado al creador del Capitán Altriste a suspender las jornadas Letras en Sevilla.
¿Por qué? Porque la organización de este encuentro literario, que llegaba este 2026 a su XI edición, ha visto que peligraba la paz de la celebración ante “la intención expresada por grupos de ultraizquierda” de manifestarse “de forma violenta”, por lo que ha decidido posponer sine die las jornadas.
Estas jornadas, organizadas por la Fundación Cajasol bajo la coordinación del propio Pérez-Reverte y el periodista Jesús Vigorra, habían estado en el centro del debate público desde que David Uclés, que en un principio había confirmado su asistencia para debatir sobre la Guerra Civil, argumentó que la presencia del expresidente del Gobierno José María Aznar, del PP, y de Iván Espinosa de los Monteros, que fue secretario general de Vox, le había hecho replantearse su decisión.
Además, el autor de La península de las casas vacías. y flamante ganador del premio Nadal había alegado que el título del encuentro -”1936: La guerra que todos perdimos”- le parecía parcial, puesto que en el conflicto civil hubo ganadores -las tropas del bando sublevado a las órdenes de Franco- y perdedores -los defensores de la legalidad y la República-.
En este contexto, y con Pérez-Reverte y Uclés enfrentados en las redes sociales y la sociedad española tomando partido por uno u otro, este miércoles los organizadores de las jornadas sevillanas han emitido un comunicado en el que aseguran que se ha producido una “presión sobre los asistentes” con “llamadas telefónicas privadas, amenazas y campaña en redes sociales”, motivo por el cual han decidido suspender el encuentro.
Aparte de Uclés, el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, había de participar en estas jornadas y, como el escritor jiennense, también renunció a hacerlo por el enfoque que, en su opinión, se les había dado desde la organización y por el perfil ideológico de algunos de los participantes como Aznar y Espinosa de los Monteros, a los que vincula a la ultraderecha.
Asimismo, la Federación Andaluza de Memoria Democrática (FAMD) había mostrado su rechazo a las jornadas al entender que, bajo el título ”1936: la guerra que todos perdimos”, que en el comunicado de los coordinadores aparece entre signos de interrogación -¿La guerra que todos perdimos?”-, un matiz que responde a un intento de conciliar sus planteamientos con el de los críticos, alimentan “un discurso equidistante y falseado” y no contribuyen a una “convivencia democrática”.
Así pues, los detractores del encuentro consideran que “blanquea el golpe de Estado de 1936 y la dictadura franquista”, porque se basa en una mirada “equidistante” de aquel conflicto bélico que obvia la represión ejercida por el bando sublevado una vez resultó vencedor de la guerra y hasta la democracia.
En su descargo, los organizadores destacan en su comunicado que “se procuró cuidadosamente que estuviesen representados todos los puntos de vista posibles”, de ahí la inclusión de voces tan distintas como las de Aznar pero también los socialistas Félix Bolañós, ministro de Justicia, o la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, quien al final también se descolgó, igual que la dirigente del PSOE de Andalucía María Márquez.
Todos ellos confirmaron su asistencia, como también lo hicieron el expresidente de la Comunidad de Madrid y el exministro Alberto Ruiz Gallardón; el teniente general Félix Sanz Roldán; el director de cine Alejandro Amenábar; el actor Juan Echanove y los historiadores Juan Pablo Fusi, Enrique Moradiellos, Pilar Martínez-Vasseur, Manuel Álvarez Tardío, Gutmaro Gómez Bravo, Zira Box, Fernando del Rey y Julián Casanova, “entre otros nombres de extrema solvencia y reconocido prestigio”.
El comunicado, firmado por Pérez-Reverte y Vigorra, tiene palabras muy duras hacia Uclés, al que los organizadores acusan de desdecirse sin previo aviso ya a través de las redes “en un tono lastimero e infantil que ofende cualquier inteligencia”, y señala también al director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, al que ven alineado con la “desagradable campaña” de Podemos y sus “medios afines de extrema izquierda”.
