Si hasta no hace mucho, hasta que el Barcelona ganó su primera Champions, en el 2021, y la selección española el Mundial, en el 2023, en las redacciones se podía escuchar, entre risas masculinas, que “el fútbol femenino ni es fútbol ni es femenino”, cabe imaginarse lo que pudo ser que en 1970 un grupo de chicas decidiese romper moldes y enfrentarse a los prejuicios de la sociedad franquista: “¡Marimachos!”, les gritaban.
Y esta es la historia que cuenta Pioneras. Solo querían jugar la película que, inspirada en hechos reales, ha dirigido Marta Díaz de Lope Díaz y que compite en la sección oficial del festival Málaga con otras 21 candidatas a la Biznaga de Oro, entre ellas, la chilena hangar rojo y Después de Kimde Ángeles González-Sinde, que la prensa también ha podido ver este sábado.
La coincidencia con el 8-M permite echar la vista atrás y ver el camino recorrido en la lucha por la igualdad
El proyecto de pioneras Surgió a raíz de la noticia de que en el barrio de Villaverde, en la periferia de Madrid, se iba a inaugurar un polideportivo con el nombre de Victoria Hernández, una de aquellos jóvenes, explica a La Vanguardia la directora (Ronda, 1988), que vive en Barcelona desde que fue a estudiar, con 19 años, a la Escac.
A partir de una llamada del productor, ella y Zebina Guerra se pusieron a escribir el guion, para el que se documentaron y hablaron con algunas de las jugadoras de la selección española de fútbol que, en 1971, se enfrentó a la de Portugal.
Todo lo que sale en blanco y negro es tal cual, no se ha alterado nada”
“Desde el primer momento me quedó alucinada con la historia de estas mujeres, porque no se conoció”, relata la directora, que ha utilizado imágenes del nodo para contextualizar su película: “Todo lo que sale en blanco y negro es tal cual, no se ha alterado nada”, apunta sobre el hoy sorprendente tratamiento que los locutores del noticiario oficial dan a un partido benéfico entre “folclóricas y finolis” en el que participó Marujita Díaz y Lola Flores.
Los protagonistas asisten con una creciente sensación de humillación a esa jocosa proyección, que se suma a los obstáculos que encuentran en sus familias y la sociedad en general para dedicarse al fútbol, un empeño del que están a punto de desistir.
Pero pioneras contiene sobre todo un mensaje de superación, y tanto los futbolistas como los promotores del equipo, a los que se une una periodista que ha hecho carrera enmascarada tras un seudónimo masculino, logran hacer realidad su sueño en un mundo muy distinto al actual, aunque no tanto como para que no se dieran las mismas circunstancias que han acompañado de siempre al ser humano, como el amor homosexual.
De ahí que la evolución de los personajes no se ve solo en las protagonistas, sino también en su entorno, que las va aceptando y apoyando y, que, pese a las resistencias de los sectores más reaccionarios, proclaman sus ansias de cambio y libertad.
Con un “trabajo exquisito” de la dirección de arte y de fotografía, ensalza Díaz de Lope, y una banda sonora que por momentos retrotrae al cine de los setenta ae incluye canciones de Mari Trini, la Terremoto, Jeanette y Zahara, pioneras “tiene la intención, más allá de reconstruir una hazaña deportiva, de hablar del papel de la mujer en ese contexto”, reflexiona la directora. En un día como el 8-M, concluye, es una buena manera de echar la vista atrás y ver desde dónde se partía en la inacabada lucha por la igualdad.

