Cuando este cronista intenta localizar al alcalde de Potries, Sergi Martínez, hay concierto en el pueblo, por lo que la llamada tiene que esperar. Es el plan del domingo por la mañana en esta pequeña localidad del interior de València, muy cerca de las turísticas Gandía y Oliva, pero alejada de su oferta de sol y playa. Poco conocida fuera de su comarca, donde es toda una referencia cultural, Potries es la sorpresa en la lista de candidaturas confirmadas por el Gobierno para convertirse en capital europea de la cultura en 2031, cuando les corresponden a España y Malta acoger dichas distinciones.
Y decimos “sorpresa” porque Potries, única candidatura valenciana, es la más pequeña de las ciudades propuestas, pues compite con Burgos, Cáceres, Granada, Jerez de la Frontera, Las Palmas de Gran Canaria, Oviedo, Mallorca y Toledo. Sus 1.000 habitantes son la anécdota en una lista de la que el siguiente núcleo de población más pequeño es el de Toledo, capital manchega con 88.000 habitantes.
“Nadie podría pensar que un pueblo de 1.000 habitantes tendría un museo reconocido por la Generalitat Valenciana y aquí lo tenemos, y es porque aquí se ha trabajado mucho. En Potries pasan cosas gracias a la perseverancia de su gente”, explica su joven alcalde, de Compromís, que gobierna desde 2023. En Potries siempre ha gobernado la izquierda.
El espacio al que hace referencia su alcalde es el Museu Cassoleria d’Àngel Domínguez, que homenajea al último alfarero de la localidad, fallecido en los años ochenta y cuya tradición se mantiene en la escuela-taller de cerámica “Les Envernissadores”, donde semanalmente recibe clase un centenar de personas. “Podemos ser pequeños, pero aquí también hacemos cultura”, añade. La escuela de música, la asociación de títulos o el coro son otros espacios donde fluye el contenido cultural en una localidad que presume de una intensa agenda propia.
El lema de la candidatura, “Orgull de pobles”, apela a las otras localidades pequeñas con las que su alcalde explica tejen sinergias por un mismo objetivo. “Es una candidatura colectia porque la idea es visibilizar que los vecinos de los pueblos pequeños tenemos también derechos culturales y que es ciertamente injusto no poder acceder a la cultura de las ciudades”, apunta el primer edil.
Y es que la población es tan relevante como determinante es el presupuesto municipal que destina cada localidad a la cultura y que, en el caso de Potries, la Universitat de València, a través de la Unidad de Investigación en Economía de la Cultura y Turismo, ha certificado es superior a la media. El departamento elaboró un primer informe analítico que señala que entre 2019 y 2023 Potries destinó el 18,7% de su presupuesto a Cultura con un gasto anual de 299 euros por habitante, “muy por encima” de los medios estatales. Su alcalde explica que su estrategia está consolidada: “Tenemos una hoja de ruta que la candidatura puede acelerar, pero nuestro objetivo es poner la cultura en el centro y que los vecinos y vecinas de pueblos pequeños tengan garantizados sus derechos culturales”, insiste.
Tenemos una hoja de ruta que la candidatura puede acelerar, nuestro objetivo es poner la cultura en el centro”

Para lograr su propósito, las localidades deberán pasar una primera fase de selección y luego, en marzo, se anunciarán las ciudades finalistas. Hasta diciembre, sin embargo, no se conocerá la ciudad elegida, pero al margen de la carrera europea, Potries seguirá apostando por una idea cocinada desde el Ayuntamiento pero que cuenta, remarca su alcalde, con el beneplácito de todos. “La gente se lo cree porque esto es un proyecto de todos”.
Su propuesta busca “generar un cambio social”, defensor casi como reivindicación de que la cultura es un elemento transformador de la sociedad. Su aspiración de ser capital europea quiere buscar ese cambio, y quiere hacer desde un pueblo pequeño, con un objetivo similar al que los impulsores de Trencin, actual capital europea de la cultura junto a Oulu (Finlandia), quiso demostrar que una ciudad pequeña puede liderar también la conversación sobre el futuro cultural del continente.
Las futuras capitales europeas
En 2027 las capitales serán Évora (Portugal) y Liepāja (Letonia); en 2028 Bourges (Francia) y Skopje (Macedonia del Norte), además de České Budějovice (República Checa); en 2029 Lublin (Polonia) y Kiruna (Suecia); en 2030 Lovaina (Bélgica), Nikšić (Montenegro) y Larnaca (Chipre). Ninguna tiene menos de 20.000 habitantes, por lo que la candidatura de Potries es tan atrevida como singular. Y valiente.
Cultura celebra la designación y asegura que Potries “representa a tantas otras localidades que en la Comunitat son también referentes en cultura”
Portries además ya tiene experiencia en nominaciones similares, pues fue, junto a Sagunt, capital valenciana de la cultura entre 2018 y 2019, un reconocimiento creado por la Conselleria de Cultura, que celebra esta nueva oportunidad de como “la candidatura de un pueblo de la Comunitat Valenciana, que representa a tantas otras localidades que en la Comunitat son también referentes en cultura”, apunta, a pregunta de La Vanguardia, la nueva secretaría autonómica de Cultura, Marta Alonso, quien envía sus “mejores deseos” para el éxito de la misma.

