El cine español se vestirá de gala este sábado como lo ha hecho los últimos 40 años. Los Premios Goya del Cine Español se entregarán en Barcelona en una ceremonia dirigida por Luis Tosar y Rigoberta Bandini (Paula Ribó). Entre los nominados, habrá triple representación aragonesa, entre ellas la del documental de Gaizka Urresti, ‘Eloy de la Iglesia, adicto al cine’.
El cineasta es un habitual de los Goya, son ya cinco nominaciones de las cuales ha vencido en dos: al corto de ficción en 2014, con ‘Abstenerse agencias’, y al mejor largometraje documental con ‘Labordeta, un hombre sin más’, en 2023. “Este año el Goya está muy caro”, reflexiona Urresti sobre la categoría en la que compite en esta ocasión, mejor película documental.
La edición de 2026 le pone frente a otros cuatro documentales de alta calidad: ‘Flores para Antonio’de Elena Molina e Isaki Lacuesta; ‘Tardes de Soledad’de Alberto Serra; ‘El Durmiente. El Caravaggio perdido’de Álvaro Longoria; y ‘2025. Todos Somos Gaza’de Hernán Zin y Yousef Hammash. “‘Flores para Antonio’ es la gran favorita. Es una película que ha funcionado muy bien en taquilla, con mucha promoción en los medios por el cariño a Antonio Flores y por la presencia de la familia Flores”. Esa es la apuesta de Urresti.
El documental, una categoría reñida.
Sin embargo, en medio de la batalla cinematográfica entre grandes piezas documentales, el director y productor espera pescar en aguas revueltas: “El voto puede estar dividido y en esa circunstancia pudiera darse el caso de que ganásemos”. Recuerda que ya ocurrió esto en 2023, cuando se alzó con el Goya por ‘Labordeta, un hombre sin más’ y se daba por hecho que el ganador iba a ser Fernando León de Aranoa y su documental sobre Joaquín Sabina. Para Gaizka Urresti esta es “una de las categorías más reñidas”en la que incluso Albert Serra ha conseguido también la nominación a Mejor Director por el relato taurino de ‘Tardes de Soledad’.
Gaizka Urresti con el cartel de ‘Eloy De la Iglesia, adicto al cine’ / JOSEMA MOLINA
‘Eloy de la Iglesia, adicto al cine’ aporta su diferencial con una historia metacinematográfica que revisita la propia Historia de España, desde una perspectiva clásica del género: “Es un documental que reflexiona sobre una forma de hacer cine, de expresarse a través de las películas, pero también es un retrato de la España del tardofranquismo y la transición”apunta Urresti.
El cine, la biografía familiar de un artista, el mundo de los toros o el arte, son los temas tratados en esta selección que demuestran la amplitud del género de película documental. Tal vez el “hermano pequeño del cine”, según relata Urresti, al tratarse de un tipo de cine que el público asocia a la televisión y al trabajo informativo. “Se le otorga a la ficción una prevalencia a la hora de contar historias que no se le permite al documental”pese a que lo que hacen es estructurar estas historias en base a la realidad, tal y como detalle Urresti, y pueden ser igual o más poderosas a la hora de llegar al espectador en lo emocional. “Hay que reivindicar ese aspecto más cinematográfico del documental”señala rotundo.
La justa importancia de un Goya
Y para ello, los Premios Goya son un gran escaparate: “Para mí, el Goya es el premio más importante que puede recibir una película española, porque te están valorando tus compañeros de profesión de especialidades diversas, gente a la que admiras y que han visto tus películas”. Inexcusablemente, Urresti se declara “adicto a los Goya”, en la misma medida que De la Iglesia era adicto al ciney reconoce que “pienso mucho con cada nueva película de qué forma puede interesar a mis compañeros”. Porque: “Aunque diga que relajado voy, quiero ganarlo”.
“Goya no fue un cineasta porque no nació cuando existía el cine; si Goya hubiera nacido en el 1900, igual que Luis Buñuel, lo hubiera sido”
El gran día del cine español es mucho más: una gala en directo, la emoción de descubrir a los ganadores, la ceremonia y el protocolo. “La gente piensa que son más importantes de lo que realmente son en tu carrera, pero no cabe duda de que es un momento muy especial”subraya Urresti quien también reseña, desde el punto de vista aragonés, la belleza de la estatuilla. El popular ‘cabezón’ que representa el busto de Francisco de Goya, es muy significativo tanto por lo que supone como por el personaje que representa: “Goya no fue un cineasta porque no nació cuando existía el cine; si Goya hubiera nacido en el 1900, igual que Luis Buñuel, lo hubiera sido”.

Gaizka Urresti y Paula Labordeta, recogen el Goya por ‘Labordeta, un hombre sin más’. / El Periódico
Urresti tiene gran respeto por estos galardones que ha conseguido con trabajo y amor al cine. Los dos Goya que ya tiene los comparte con las visitas, ya sea en la entrada de su vivienda o en la sede de su productora en Zaragoza, donde depositó el logrado por el documental sobre José Antonio Labordeta. “Un Goya crea una fascinación especial, parece que tienen un respeto para no tocarlo, no cogerlo, y no, todo esto es para compartirlo”relata el cineasta.
La ilusión no se pierde, pese a que la rutina de trabajo diario le mantiene los pies anclados al suelo. Además, su próximo trabajo, un documental sobre José María Forqué que se presentará en el próximo Festival de Málagale ha enseñado que no hay que caer “en las trampas ni del éxito ni del fracaso”. Los reconocimientos no son la meta: “Esto se basa en seguir contando historias, creando personajes o documentales y seguir trabajando con humildad”.
