La primavera es la época de la renovación por excelencia. No solo marca la transición climática entre el frío y el calor, sino que simboliza el renacimiento de la naturaleza: muchas plantas florecen y algunos animales despiertan tras una larga hibernación.
Asimismo, estos cambios en la naturaleza producen mejoras en el estado de ánimo de las personas, permitiendo cambios de mentalidad y el establecimiento de nuevas metas. Es lo que se conoce popularmente como el ‘efecto nuevo comienzo’ o efecto de nuevo comienzo.
Los efectos de la primavera
Cuando pensamos en la adquisición de nuevos propósitoslo más normal es que pensemos en el Año Nuevo. No obstante, la realidad es que los psicólogos coinciden en que los cambios de estación, como la llegada de la primavera, pueden ser también un momento ideal para ello. Tanto el aumento de las horas de luz como la mayor exposición al sol fomentan la producción de vitamina D, así como de serotonina, dopamina y oxitocinaneurotransmisores relacionados con la motivación y la alegría.
No obstante, para algunas personas, este cambio puede suponer todo lo contrario: cansancio, irritabilidad y hasta dificultades para dormir. Según Ana Belén Medialdeapsicóloga general sanitaria en Madrid, esto se debe a los efectos de la llamada astenia primaveral; principalmente, la disminución de melatoninala hormona encargada de regular el sueño, que a veces puede causar fatiga persistente.
No nos olvidemos de que la primavera también es una época de alergias. La incomodidad física constante, los efectos secundarios de algunos. antihistamínicos y la impresión de no poder rendir igual que siempre pueden tener un alto impacto en el estado de ánimo e, incluso, producir una sensación de niebla mental.
Imagen de una joven estornudando por alergia / LO / LMA
Nuevo comienzo, nuevos objetivos
Un grupo de psicólogos han explicado en un estudio publicado en la revista ‘Current Biology’ que el cerebro tiende a dividir la vida por capitulos (el inicio del año, el mes, la semana…), lo que permite tomar cierto distancia emocional de la cotidianidad. Más concretamente, la psicología conductual exponen que estos ‘cortes’ eficientizan la manera cómo las personas gestionan la información y el flujo ininterrumpido de estímulos caóticos.
La euforia inicial de cada capítulo es una. emoción impulsada por la novedadque a menudo se confunde con la motivación duradera. Cuando transcurre el tiempo -es decir, cuando la dopamina de la novedad disminuye-, la falta de una estructura sólida provoca el abandonar los objetivos. Como explica el investigador Richard Koestner al medio’La conversación‘, las metas que se persiguen como parte de un deber rara vez mantienen su esfuerzo.
Así pues, para lograrlas hay que fijarse en los pequeños avances y no hacer una revisión completa de todas las metas establecidas. También es importante que estas estén alineadas con nuestros valores personales y que, durante el camino, reconozcamos aquellos momentos de debilidaden los que sintamos que hay que rendirse.
Una época para disfrutar
En cuanto a los desajustes físicos y emocionales que produce la primavera, es conveniente mantener una rutina saludable: dejar tiempo suficiente para el descansocon cuidado de no sobrecargar la agenda de muchas actividades; mantener una alimentación equilibrada; Realiza actividad deportiva y aprovecha el aire libre con otras personas, siempre teniendo cuidado con las horas de mayor calor.
Pero ante todo, como recomienda Quirónsalud, es primordial disfrutar de las oportunidades que surgen de este nuevo comienzo, escucha tus necesidades y atiendelas. “Al final, todas estas sensaciones acaban desapareciendo”.
