Il Prete Rosso (obras de Antonio Vivaldi) ★★★★✩
Interpretes: Yulia Lezhneva, soprano. Il Giardino Armónico.
Dirección y flauta: Juan Antonini.
Lugar y fecha: Palau de la Música Catalana (10/III/2026)
Espectacular velada vivaldiana con una Julia Lezhneva poderosa, con el virtuosismo y pirotecnia necesarios para un recital de extrema dificultad técnica que resolvió con una pericia vocal solo al alcance de las grandes estrellas.
Si en el operístico de Vivaldi, la voz y su maleabilidad llevada al extremo del paroxismo expresivo, tuvo en la soprano rusa una protagonista ejemplar, el histórico conjunto Il Giardino Armonico, demostró la maestría de unos músicos que conocen la música del compositor veneciano como pocos.
Giovanni Antonini se dirigió con gesticulante empatía la Sinfonía de la ópera L’Olimpiada RV 725en un inicio donde quedo claro el estilo teatral y lleno de contrastes de una lectura estilística alambicada y de gran intensidad comunicativa. Antonini también mostró su faceta de flautista con el exigente Concierto para flautín en Re Mayor RV 90 ‘Il Gardellino’.
Los contrastes de las aria di furorla explosiva destin avaro Delaware La Fida Ninfa con la que comenzó su muestrario de habilidades vocales Lezhneva, con las arias más intimistas o lamentarcomo Vedró con mio diletto Delaware El Giustinomostrando a una soprano en pleno dominio de sus facultades.
Lezhneva no solo solventa con aparente facilidad arias como Gelosía Delaware Ottone en Vilacon la que finalizó la primera parte. También demostrado, en un control maestro de los reguladores y la emisión, su dominio del uso del aire con filados y medias voces que incidieron en arias de gran expresión y afectos barrocos como Sposa hijo disprezzata del Bajazetoh un inolvidable Gelido en la vena vena del farnacia,
La soprano lució su actual madurez interpretativa, pues más allá de la aparente metralleta de coloraturas.
Lezhneva lució su actual madurez interpretativa, pues más allá de la aparente metralleta de coloraturas, que ataca con poderío técnico y una mecánica vocal asombrosa, supo aportar sentimiento y carácter bucólico como en la maravillosa. Zeffiretti che sussurratearia pastoral que juega con la respuesta ornitológica de dos violines en eco.
Como solo consiguen las divas en plenitud, la rusa hizo de sus bises, ¡seis!, una tercera parte del recital. Con un alarde de fiereza vocal y generosidad expresiva, interpretó: Agitata da due venti Delaware La Griselda de Vivaldi, Lascia la espina Delaware El triunfo del tempo y del disinganno de HändelSon qual nave del Artaserse de Broschi, Tu del cielo ministro eletto y Un pensamiento nemico di pacetambién de El Trionfo Handelianopara acabar con Armatae face et anguibus del oratorio Judita triunfa, otro Vivaldi lleno de ira a mayor gloria de Il prete rosso. ¡Poderío!
