Si algo dejó la noche del pasado sábado en el Co-Op Live de Manchester fue una imagen en verdad insólita en la historia de la música española: la de Rosalía, alzando el Brit Award a Artista Internacional del Año. En casi medio siglo de los premios de la música británica, ningún artista español había logrado ese reconocimiento. Y la industria inglesa, más bien hermética, fijó a la Sant Esteve SesRovires en el centro de su escaparate anual.
La artista catalana acudió de invitada y además nominada a Mejor Artista Internacional, una categoría que reunió a figuras de renombre en todo el mundo. La decisión de la Academia británica la situó por delante de nombres de peso como Bad Bunny, Taylor Swift o Lady Gaga.
Rosalía subió al escenario para agradecer el galardón con un breve discurso, centrado en la defensa de la música en español y en la diversidad cultural. La catalana aseguró que era “un honor” poder llevar su música fuera de casa, agradeció al resto de compañeros de la industria que “hacen música en español” y pidió seguir celebrando “las diferentes culturas y los diferentes lenguajes”. El premio llega pocos meses después de la publicación de su último álbum, lux.
Asimismo, Rosalía representó una de las actuaciones más comentadas de la noche, en la que eligió el tema. Berghainel primer sencillo del nuevo álbum, al que llevó a un terreno distinto, más ravero, al de su versión de estudio. Arrancó con una puesta en escena acompañada por una orquesta, para después tensar la pieza hacia una propuesta más cercana a la electrónica de club en un escenario dispuesto como un cubo en el centro del recinto, donde también irrumpió la artista islandesa Björk. Una actuación que fascinó al público y que, de paso, sirvió para aclarar las dudas sobre su rango vocal en directo, cuestionado por algunas críticas que lo atribuían a retoques de estudio en el álbum.
La conexión con el público británico terminó de sellarse en un breve intercambio con el maestro de ceremonias, el cómico Jack Whitehall. Al preguntarle cuántos idiomas había incorporado en luxRosalía respondió: “La pregunta del millón. Trece o catorce, ya no lo sé”. Whitehall le propuso añadir uno más, el mancuniano, en su próximo trabajo. Ella reconoció el guante con un “Sunshine” pronunciado con acento local, un guiño evidente al cantante Liam Gallagher, antes de declararse seguidora de la banda Oasis.
El contexto amplifica el dulce momento que vive la cantante y compositora. Sucede que, desde noviembre, Rosalía ha reducido sus apariciones públicas al mínimo, y la actuación en Mánchester estaba rodeada de cierta expectativa precisamente por esa ausencia. Salvo cambios de última hora, el de ayer fue su último concierto antes de iniciar la gira mundial, que arrancará el 16 de marzo en Lyon.
Entretanto, la artista británica Olivia Dean se proclamó como la gran vencedora de los premios británicos alzarse con un total de cuatro estatuillas, incluido un doblete en las dos categorías principales de la noche: Artista británica del Año y Álbum del Año por El arte de amar.
