La coherencia es complicada. Ser fiel a lo que uno piensa y no caer en todas las incongruencias que aparecen por el camino siempre es difícil. Para una persona de izquierdas, que defiende con uñas y dientes la educación y la sanidad pública, una de esas incoherencias siempre aparece cuando tiene que elegir a qué colegio quiere llevar a sus hijos. Misteriosamente, después de haber puesto decenas de mensajes en redes sociales defendiendo lo público, y de haber partido la cara por ello, elige un privado bilingüe donde van las familias más modernas y se imparten los métodos educativos más finos.
No quiere decir que ya no apoye lo público, pero sí que cuando ha podido elegir ha preferido defenderlo solo de palabra (y con sus impuestos), pero que para sus hijos ese modelo de educación no le felicita tanto. Es en esa fricción tan actual y tan habitual, donde los guionistas Víctor García León y Borja Cobeaga, dos de los mejores escritores de humor del cine español, han sacado los colores a muchas personas (ya ellos mismos) en Altas capacidadesla brillante comedia con la que compiten en la Sección Oficial del Festival de Málaga y que se estrena el 27 de marzo en cines.
