Parada
★★★★✩
Lugar y fecha: L’Auditorio (14/I/2026)
El grupo Standstill, liderado por Enric Montefusco, obtuvo su momento de mayor gloria, artística y comercial, con la edición de vivalaguerraun disco que les cambiaría la vida y no solo porque dejaron de ser un grupo underground de hardcore que cantaba en inglés, sino por consolidar una crítica narrativa en castellano y un sonido que, tal como se hizo evidente en el único concierto de conmemoración de los 20 años del disco, sigue resultando conmovedor y catártico.
Así se lo demostraron unos talludos fans que convertirían la sala grande de L’Auditori en un ágora en la que compartir unos sentimientos que hicieron del concierto algo mágico, como aseveró un agradecido Montefusco, que también quiso recordar las penalidades y desengaños que sufrió un grupo que hizo de la música convulsa su razón de ser. La interpretación íntegra del disco tuvo un preludio innecesario, con un documental que daba voz a los exstandstillers para explayarse a gusto sobre lo que supuso su paso por el grupo.
Tras la introducción inicial con la breve 1,2,3 Sombra ya llegó el turno del himno ¿Por qué me llamas a estas horas?una canción que resume lo mejor de su propuesta aunando letra original y estribillo, épica trepidante, bucles progresivos y esa voz gritona y al límite que se convierte en signo distintivo. Al cuarteto original, integrado por Montefusco (voz y guitarra acústica), Ricky Falkner (bajo), Piti Elvira (guitarra) y Ricky Lavado (batería), se sumó el teclista-guitarrista Víctor Valiente, muy necesario para acolchar los vaivenes de las tormentas ululantes que se fueron sucediendo desde La risa funesta.
Pero no todo es tensión al límite, ya que otros de sus logros son canciones como Aire oh noticias del frentesutiles y llenas de lirismo y con momentos hasta folk, o Víctor San Juancon palmas de reminiscencia flamenca y voz doliente entre convulsiones, antes de 1,2,3 solesotra cumbre que se cierra con el verso “hoy puede ser un gran día” y vaya si lo fue.
Tal como dijo Montefusco, antes del tema final del disco, La mirada de los mil metros.servido con cierto groove kraut, la filosofía del grupo fue: “morir en la lucha y al final volver a renacer”; una fuerza vital y musical celebrada con el público puesto en pie antes de la propina de los bises, en los que rescataron a trompicones Feliz en tu día y un imprescindible Adelante Bonaparte para evidenciar la plena vigencia de su música.
