El grabado de Goya de La Filiación busca comprador. El obsequio de Juan Carlos al expresidente de Rumanía Nicolae Ceaucescu se subasta este martes por un precio de salida de 8.000€, un coste inferior al de su valor, que se estima que podría alcanzar … hasta los 15.000€. La estampa pertenece a la serie Los Caprichos (1799), una sátira a los vicios de los hombres y los absurdos de la conducta humana.
Como muestra de afecto de las relaciones entre España y Rumanía en los años 80, el Rey le ofreció esta estampa para estrechar lazos. La casa de subastas A10 by Artmark explica que se trata de un regalo personal que pertenía a la colección del dictador rumano. Durante las revueltas en 1989 para poner fin al comunismo en Rumanía, que terminaron con la ejecución del matrimonio Ceaucescu el 25 de diciembre de ese mismo año, se confiscó esta obra de arte, fue donada al Museo Nacional de Arte de Rumanía, para más tarde ser devuelta a los herederos de la familia Zoia Ceaucescu en 2012.
Cuando se apoderaron del grabado, el Ministerio de Cultura de Rumanía ordenó que la Filiación pasara a formar parte del Fondo Nacional de Patrimonio Cultural Móvil, lo que implica que el grabado está bajo régimen jurídico de protección pública y está legalmente protegido frente a la venta libre o la exportación porque se trata de un documento cultural de primer orden. En el caso de Los Caprichos es especialmente relevante porque existen muchas estampas sueltas que históricamente se han separado de las series originales.
La casa de subastas A10 by Artmark ha asegurado a la agencia EFE que el nombre del propietario no se puede revelar, pero afirma que el proceso es legal y no habrá disputa con el Ministerio de Cultura.
Colección de 80 estampas
La serie Los Caprichos está compuesta por 80 estampas grabadas al aguafuerte, aguatinta, buril y punta y encuadernadas en piel. En concreto este grabado, el número 57, se refiere al engaño ya los vicios encubiertos, también forman parte de la misma temática los Caprichos 2,6,7,39 y 54.
La escena 57 representa a figuras grotescas y caricaturescas en las que el parentesco aparece casi como una cadena de deformidades morales más que un motivo de orgullo: los personajes encarnan ideas y comportamientos, aquí se critica la vanidad del linaje, la hipocresía social y la transmisión de vicios.
Estas obras de arte marcan un intenso período de la vida del pintor español cuando por una enfermedad neurológica convaleció en la residencia gaditana de Sebastián Martínez, donde contempló estmapas satíricas inglesas que posteriormente influyeron en su vida artística.