De tocar en fiestas de “quince” y promociones escolares a compartir cartel con The Creator y Lorde, la banda colombiana TIMO ha trazado una de las trayectorias más singulares y honestas de la música actual. Esta es la historia de cómo una “banda de los viernes” se convirtió en un referente del nuevo sonido latino.
Todo comenzó con una idea que, al principio, no convencía a todos sus integrantes. Nico, uno de los pilares del grupo, fue el encargado de inculcar una visión clara desde el primer día: quería una banda de música tropical inspirada en agrupaciones referentes, pero con un foco muy específico hacia el público joven. En aquel entonces, los miembros tenían entre 18 y 19 años.
Para algunos de sus integrantes, TIMO no era más que un “proyecto de los viernes”. Mientras uno de ellos mantenía lo que consideraba su “banda seria” en Cartagena, Nico insistía en un plan de trabajo que comenzó en el circuito de los cumpleaños de quince, proms y eventos de colegios. La sorpresa llegó cuando, en esas fiestas, se encontraron con 500 personas gritando y coreando sus canciones, algo que nunca habían experimentado en proyectos musicales anteriores. Fue en ese momento cuando la duda se transformó en certeza: “Esto de pronto sí va en serio”.
Los primeros pasos en el estudio.
El repertorio inicial de TIMO era, en palabras de sus propios miembros, fruto de la ingeniosidad. Su primera canción, “Bebamos”, marcó el inicio oficial en Spotify. Durante cuatro meses, dieron conciertos donde solo tenían ese tema, completando el show con covers de bandas como Bacilos.
La consolidación llegó con “Juernes”, su segundo sencillo lanzado apenas tres meses después. Compuesta casi sin “meterle tanta cabeza” para seguir la línea fiestera de su debut, la canción se convirtió en uno de los pilares de sus ocho años de trayectoria. Fue la señal definitiva para el público de que el proyecto no era un chiste, sino una propuesta con dirección y seriedad.
Todo comenzo una tarea de la universidad Foto:archivos personales
El fenómeno digital: 500 Dólares que cambiaron todo
La historia de TIMO dio un giro inesperado durante la pandemia de 2020. Mientras el mundo se encerraba, los tres integrantes, su manager y un productor amigo se mudaron juntos para seguir creando música. En ese contexto, “Juernes” —que ya llevaba tiempo fuera— cobró una segunda vida gracias a TikTok.
Curiosamente, el éxito no estalló primero en Colombia. El fenómeno comenzó en Perú, donde un usuario publicó un video añorando salir con sus amigos, y de ahí emigró a México. Nico, demostrando su olfato estratégico, contactó a un conocido en Los Ángeles que trabajaba con creadores de contenido. Con apenas 500 dólares de sus ahorros personales y sin ayuda financiera de sus padres, financiaron una campaña que involucró a influencers como Kunno y Mar de Régil. La canción se disparó globalmente, atrayendo finalmente la atención de las grandes compañías discográficas y agencias de Management.
La consagracion
En 2022, tras recibir ofertas de las tres grandes “majors”, TIMO firmó con Universal Music Latin en Miami. Su primer álbum fue una recopilación de los sencillos lanzados durante dos años, un proceso que, aunque especial, los dejó con ganas de crear una obra pensada como una unidad desde el inicio.
Fue en esta etapa donde se produjo uno de los encuentros más significativos de su carrera: la colaboración con Andrés Cepeda. “Cepeda nos dijo que la única razón por la cual se montó a ‘Conquistar el Planeta’ fue porque le recordaba a su sentimiento de estar en Poligamia. Quería volver a sentir esa diversión de estar en una banda de jóvenes”, relatan los integrantes.
La canción, considerada por ellos como su “himno” y el tema más importante de su discografía hasta hoy, se grabó en un tiempo récord justo antes de cerrar el álbum en enero de 2023.
Una apuesta por lo real
Para su trabajo más reciente, el grupo decidió romper con la metodología de los “loops” y los sintetizadores de computadora. Se trasladaron al estudio “El Desierto” en México, una cabaña de madera en medio de un bosque de pinos, para buscar un sonido orgánico y atemporal.
La banda se reconoce sin complejos como heredera del Tropipop. Aunque admita que el género fue su inspiración inicial, buscan conducir hacia nuevos horizontes, explorando ritmos como la salsa o sonidos más anglos. Para ellos, artistas como Morat abrieron el camino para su generación, del mismo modo que Shakira o Juanes lo hicieron anteriormente.
Timo comienza su etapa de internacionalización Foto:archivos personales
Sobre el panorama actual, celebran la “permisividad” creativa de la industria. Mencionan cómo artistas como Bad Bunny pueden lanzar un álbum de salsa siendo reguetoneros, o cómo la escena argentina y venezolana están recuperando sus raíces autóctonas para modernizarlas. Para TIMO, ya no importa si algo es rock, pop o reguetón; lo que sobresale es la música de calidad con un mensaje de fondo.
El 2026 se presenta como el año de mayor expansión para el grupo. Con su nuevo álbum bajo el brazo, TIMO se prepara para hitos internacionales:
• Debut en el Estéreo Picnic (Colombia).
• Presentación en el Lollapalooza Argentina.
• Participación en festivales como el Tecate Pa’l Norte y Tecate Emblema en México.
A pesar de la creciente influencia de géneros como el K-pop, los integrantes de TIMO mantienen su fe en la música orgánica que nace de la amistad y no de un laboratorio. Su camino demuestra que, con una visión clara y la valentía de invertir sus últimos ahorros en un sueño, una banda de amigos puede, efectivamente, empezar a conquistar el planeta.
