Oratorio de Nadal ★★★✩✩
Autoría: Juan Sebastián Bach
Interpretes: Alison Lau, soprano. Martina Baroni, contrata. David Fischer, tenor. Mischa Matthäus, barítono. Cor de Cambra del Palau de la Música Catalana. Dir. Cor.: Xavier Puig. Orquesta Il Giardellino
Dirección musical: Christoph Pregardien
Lugar y fecha: Palau de la Música (19/XII/2025)
Cuatro estimulantes voces jóvenes con mucho futuro, una orquesta barroca flamenca de magnífico sonido más un Cor del Cambra del Palau conciso y de generoso equilibrio, bajo las órdenes del veterano tenor, aquí como solvente director musical, Chistoph Prégardien. Estas fueron las señas de un gozoso Soratorio de la Weihnacht BWV 248 de Bach en el ciclo Nadal al Palau. Se interpretó en cuatro de sus seis cantatas, no se cantaron ni la cuarta ni la quinta, como es habitual en algunas ocasiones como ésta.
Al inicio de la primera, ¡Jauchzet, frohlocket! la vibrante música de Bach sonó menos orgánica y algo más confusa de lo habitual. La dirección titubeante de Prégardien del inicio no ayudó, la lectura del alemán fue in crescendo, con unas texturas pausadas y un contraste de las dinámicas más sereno que teatralmente. El maestro parecía sentirse más cómodo en los movimientos lentos, como la elegíaca música pastoral de la sinfonía que abre la cantata segunda: Und es waren Hirten in derselben Gegend . También mostró especial atención al gustoso trabajo de unos maduros Cor de Cambra del Palau de la Música, que destacaron en los corales con un empaste tímbrico y pureza de sonido por secciones realmente notables.
Pregárdien dirigió los acompañamientos de las voces con mimo y búsqueda de un equilibrio sonoro. Los miembros de Il Giardellino sobresalieron en sus solos, pero a la dirección le faltó intensidad teatral, incisión expresiva y mayor contraste dramático para una lectura solvente en estilo pero falta de una idiosincrasia bachiana de verdejo fuste. Lo mejor fue el descubrimiento de cuatro solistas que aunaron juventud, talento y una vocalidad fresca y de gran presencia. El timbre radiante, dulce y de homogénea proyección del tenor alemán David Fischer, sobresalió como evangelista. La voz oscura y melosa de la mezzo Martina Baroni sedujo por la natural impostación y elegante línea de canto. El barítono Micha Matthäus mostró una dicción y claridad de emisión de atractivos colores y llamó la atención la carismática vena dramática de la soprano de Hong Kong, Alison Lau. Un concierto lleno de futuro.
