¿Acabaremos echando de menos los Globos de Oro de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood? ¿Aquellos en los que? ‘Emily en París’ apareció nominada como mejor comedia televisiva después de que, casualmente, más de treinta miembros de la HFPA fueron invitados a su rodaje en París y agasajados con lujos?
Las nominaciones y, ahora, los premios de la nueva Fundación son mucho más sólidos, pero esa corrección pueden ser sinónimo de tedio. Como ya sucedió el año pasado, el resultado final ha sido casi una réplica del palmarés de los últimos Emmy. Todas las series más aplaudidas han tenido su recompensa, su lógica pero aburrida recompensa. Las nominaciones no invitaban a pensar en una noche con grandes sobresaltos y el reparto ha resultado seguir el guion preestablecido del consenso más conocido.
Nada que objetar al premio a mejor serie dramática para la enorme ‘La fosa’como tampoco a ese tardío Globo para su protagonista, Noah Wyle, nominado tres veces en los 90 por “Urgencias” sin ninguna suerte. Tampoco para el doble premio a Seth Rogen como cocreador/productor y genialmente atribulado protagonista de ‘The Studio’, la sátira de Hollywood que debería animar a la industria a volver a ser lo que fue en otras épocas. ¿Y qué decir de los premios para ‘Adolescencia’? Fue la mejor serie internacional del año según EL PERIÓDICO y merece todo lo bueno que le pase, aunque algunos nunca entenderemos que Owen Cooper y Erin Doherty Habrán ganado como secundarios tras ser los únicos e intensos protagonistas de un tercer episodio llamado a la leyenda.
Dicho esto, como espectadores de una gala y como seguidores de la cultura popular y su parafernalia de premios, algo de choque siempre estimula. A veces es agradable poder enfadarse un poco, discutir el mejor delirio de los premios de la última noche. Y aquí la única (relativa) sorpresa o novedad fue un acto de justicia para con Rea Seehornignorada por seis temporadas de ‘Better call Saul’ (¡no, ni siquiera fue nominada una sola vez!) y ahora por fin condecorada por su labor como la novelista Carol Sturka en “Pluribus”, una serie sobre, precisamente, el valor de la discrepancia.
Por lo demás, muchos (buenos) nombres conocidos en el palmarés. Jean inteligente ya tiene un tercer Globo por la Deborah Vance de ‘Hacks’, el personaje sarcástico pero vulnerable (un rasgo suele incluir el otro) que nació para interpretar. Y tras ganar el Globo por su Marilyn Monroe y su Gwen Verdon, michelle williams se ha llevado un tercer premio por el personaje algo menos glamuroso y más complicado de ‘Dying for sex’, el de una (verdadera) mujer que se decidió a explorar su sexualidad después de que su cáncer se metástasis en los huesos.
Michelle Williams (Molly) y Jenny Slate (Nikki) en ‘Morir por sexo’ /Disney+
Un buen giro sorpresa habría sido reservar algún premio, en lugar de, sencillamente, cero, a ‘El loto blanco’. Incluso su temporada menos redonda fue superior a casi todo lo visto en televisión el año pasado. La pérdida del factor sorpresa no significa la ausencia de excelencia.
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