‘Sirât’ ha vivido unas semanas de euforia en las que parecía imparable; nominaciones a los premios Oscar, BAFTA y su irrupción en los premios César, los galardones más prestigiosos del cine francés, habían alimentado la sensación de que la película avanzaba sin techo. Sin embargo, fue París la que ha querido pinchar esa nube de ilusión arrebatándole la estatuilla a mejor película extranjera.
La ceremonia de los César, presentación por Benjamín Lavernhetuvo lugar en el tradicional teatro Olimpia de París. Por su alfombra roja desfilaron una multitud de estrellas reconocidas del panorama francés, como Camille Cottin, pero también internacionales, como Jim Carrey, protagonista de la noche al recibir el César honorífico. Minutos antes de iniciar la gala, Laxe se mostró tranquilo y contento de estar en la capital francesa: “Lo que ha pasado con la peli en salas, eso es el gran premio. (…) Si ganamos, genial, y si no ganamos, pues hemos ganado igual ya al estar aquí”, afirmó. Para el español, París es una ciudad especial, puesto que es el lugar donde sus padres gallegos se conocieron.
“No nos atrevemos a estar decepcionados si no cae el premio. (…) Lo que está pasando con esta peli está tan lejos y es tan enorme que no nos atrevemos a estar decepcionados si no cae el premio. Es una fiesta, es una suerte estar aquí”, añadía también el actor protagonista de la películaSergi López.
La competencia a la que se enfrentaba el largometraje de Laxe no era menor; ‘El agente secreto’, del cineasta brasileño Kleber Mendonça Filho, era una de las favoritas, y ya fue premiada en el Festival de Cannes por su dirección y la actuación de Wagner Moura, pero fue ‘Una batalla tras otra’ de Paul Thomas Anderson, quien finalmente conquistó al público francés en esta 51ª edición de los César, llevándose el premio a mejor película extranjera y dejando a ‘Sirât’ nuevamente con la miel en los labios. Entre el resto de nominados, también se encontraba la producción del cineasta chino Guan Hu, ‘Black Dog’ y ‘Valor sentimental’, de Joachim Trier.
Más allá de ganar o no el galardón, la presencia de ‘Sirât’ en los César confirma algo que se lleva produciendo en los últimos años, y es que el cine español ha pasado el filtro del séptimo arte francés con una reconocida nominación, superando las exigencias de la industria gala, y así lo reconoció el mismo Laxe en su paso por la alfombra roja francesa: “Hemos tenido el respeto de la de la industria. Productores, actores, no paran de vanagloriar la peli y eso es lo Bonito. Hemos hecho una peli con las manos, una serie de artesanos en España, y que llega tan lejos y que se respeta ese trabajo es lindo”.
El protagonista de la noche.
“Nouvelle Vague”, el largometraje del director estadounidense Richard Linklater, era una de las favoritas de la noche con diez nominaciones, entre ellas a Mejor Película y Mejor Director. Esta película en blanco y negro da vida a varias figuras legendarias del cine francés, como Jean-Luc Godard, François Truffaut y Jean-Paul Belmondo, al narrar el rodaje de Sin aliento en 1959. Guillaume Marbeck, quien interpreta al joven Godard, quien también estaba nominado al Premio César al Actor Revelación.
Otra de las grandes eras favoritas ‘El adjunto’de Carine Tardieu, que llegaba a la gala con ocho nominaciones —entre ellas, a mejor adaptación—.
