La expectativa de recibir a un “bebé gigante” acompañado durante meses a Sophie Geraci, de 26 años, Mientras avanzaba su tercer embarazo.
Las proyecciones clínicas y su propio historial con hijos de alto peso al nacer indicaban que su bebé, Anastazja, seguiría el mismo patrón. Sin embargo, el momento del parto reveló un escenario completamente distinto.
LEA TAMBIÉN
Geraci explicó a ‘People’ que, desde las primeras semanas, los controles señalaban que el crecimiento de su hija estaba adelantado. “En todas mis ecografías de crecimiento, me dijeron que estaba tomando medidas antes de lo previsto”, afirmó. También recordó que sus dos hijos mayores, Rosalie y Leonardo, superaron el 80.° percentil. “Basándose en las medidas y en mi historial, me prepararon constantemente para otro bebé grande”, señaló.
Los antecedentes reforzaban esa expectativa. Los dos primeros hijos de la pareja, que comparte con su esposo, Maksimilian Geraci, pesaban más de 3,8 kg. Aun así, este patrón no se observaba en sus familias. “Lo curioso es que, tanto en mi familia como en la de mi esposo, ninguna de nuestras madres tuvo bebés que pesaran más de 3,3 kg”, relató. “Así que enterarnos de que tanto mi primer bebé como mi segundo, que se estimaron (y luego nacieron), pesaron más de 3,6 kg, nos impactó a todos y reforzó la idea de que este tercer bebé también sería grande”.
Ante la preocupación por los efectos de un parto con un bebé de peso elevado, decidió programar una cesárea. Pero el instante en que vio a su hija desafió todas las previsiones.. “Recuerdo estar tumbada en la mesa y quedarme boquiabierta”, dijo. Según contó, incluso el médico la levantó al estilo de una escena de El Rey León para mostrarla. “Era pequeñita”, comentó después. Lo primero que comentó a su esposo fue: “’¡Caramba! ¡Es tan pequeña y tiene tanto pelo!’”.
Las ecografías mostraron adelantadas medidas, generando una expectativa sobre el peso final. Foto:Instagram: @sophiegracegeraci
LEA TAMBIÉN

Una estimación médica que contrastó con la realidad.
En un Reel publicado en octubre, la madre compartió con humor el contraste entre lo que esperaba y el peso real de la bebé, que resultó ser de 2,2 kg. Geraci explicó que “se sintió increíble” escuchando la cifra final, sobre todo después de haber recibido una estimación cercana a los 4 kg en la última ecografía. Como consecuencia, tuvieron que comprar un juego completo de ropa y pañales para prematuros, tallas que su hija usó durante el primer mes de vida.
El bebé pesa 2,2 kg al nacer muy por debajo de lo previsto. Foto:Instagram: @sophiegracegeraci
Hoy, con 4 meses de vida, la madre asegura que la niña está evolucionando positivamente. Aunque Geraci continúa recuperándose de la cirugía (la segunda cesárea que atraviesa), destaca que la pequeña avanza de manera constante. “Está un poco retrasada debido a su edad, pero está creciendo increíblemente”, indicó.
Para la familia, la experiencia terminó siendo un recordatorio de la imprevisibilidad del embarazo. “Ella es feliz, está sana y es la más dulce y cariñosa de mis tres bebés”, expresó la madre, quien continúa sorprendida por el giro inesperado del nacimiento de Anastazja.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y un editor.
