Una exposición dedicada a los 50 años de la Vicaría de la Solidaridad se inauguró en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos (Mmddhh) en Chile, una muestra destinada a una de las experiencias más relevantes en la defensa de los derechos humanos Durante la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet (1973-1990).
“En Chile prácticamente no se habló de derechos humanos hasta que el simposio internacional sobre el tema que organizó la vicaría en 1978transformándose en un espacio fundamental de información, cuya memoria y archivo posibilita que hoy se siga haciendo justicia”, dijo Gonzalo Torres, miembro de la Vicaría en sus primeros años.
Creada en 1976 por el cardenal Raúl Silva Henríquez, tres años después del golpe de Estado que derrocó a Salvador Allende (1970-1973) y quebró la democracia en el país, la Vícaría se transformó en un espacio de refugio clave para las víctimas de la represión políticaademás de un espacio de denuncia y acompañamiento para miles de familias que buscaban esclarecer casos de personas detenidas, torturadas, ejecutadas o desaparecidas.
Junto con brindar asistencia jurídica y social a las víctimas, sobre todas las mujeres que lideraban la búsqueda de sus familiares detenidosla Vicaría apostando un rol de documentacionpresentación de recursos judiciales y visibilización internacional de los crímenes de Estadoconvirtiéndose en un referente moral y político más allá del ámbito eclesiástico.
“Para la Iglesia Católica misma fue algo inéditoporque no estaba preparado para una situación de violación de derechos humanos como la que se vivía en Chile bajo la dictadura, entonces fue una experiencia que se fue construyendo”, dijo Luis Enrique Salinas, que trabajó como jefe de departamento en la Vicaría.
La exposición, que coinciden con el decimosexto aniversario del Mmddhhrecorre el trabajo colectivo de la Vicaría que se expandió hasta 1992, destacando el compromiso de abogados, asistentes sociales, religiosos y laicos que integraron el espacio y actuaron sin distinción de credo, militancia política o condición social de las víctimas.
Su trabajo contribuyó de manera decisiva a preservar archivos, testimonios y antecedentes que hoy forman parte central de los procesos de verdad, justicia y memoria en Chile.
A través de documentos, testimonios y materiales históricos, Memoria y Verdadcomo se llama la exposición abierta hasta principios de abrilinvita a reflexionar sobre una experiencia que trascendió a la Iglesia católica y se consolidó como un pilar fundamental de la defensa de los derechos humanos en Chile.
La dictadura dejó casi 40.000 víctimasentre ellas al menos 3.200 opositores asesinados de los que 1.469 fueron víctimas de desaparición forzada.
En Chile Ha habido decenas de juicios por violaciones a los derechos humanos. Durante el régimen de Pinochet, quien sin embargo murió en 2006 a los 91 años de edad sin ser condenado por su responsabilidad en los crímenes.
