La Compañía Nacional de Danza (CND) irá a huelga el 19 de diciembre, en plena temporada de ‘NumEros’ en el Teatro de la Zarzuela si el Inaem no responde a las exigencias que la compañía lleva pidiendo desde hace muchos años. «Desde 1995 los salarios … no se han revisado ni actualizado al igual que el único complemento retributivo, que debido a la inflación ya la falta de actualización se ha quedado obsoleto (…) Solicitamos una actualización urgente de los complementos retributivos para salir de una situación insostenible, una revisión realista de salarios, dietas y condiciones», afirmaba la nota que alzaba la voz frente al Inaem. Esta situación no es desconocida ni para este órgano ni para el ministro de Cultura Ernest Urtasun. Según ha podido saber ABC, el ministro era conocedor de esta situación después de visitar la sede del Ballet Nacional de España (BNE), que también firma la nota, y hablar con algunos de los bailarines después de un ensayo el pasado marzo.. «Le explicaron la situación, las exigencias que han solicitado, las carencias que vivimos cada día, pero no han hecho nada», cuenta a ABC uno de los artistas.
La respuesta por parte de Cultura, aseguran, ha sido mínima. Hace unas semanas, tanto la CND como el BNE enviaron una carta al Inaem para explicar su situación. «Hoy en día, el sueldo medio español es un 40,5 % mayor que el salario base de un bailarín de la CND dejándonos en una situación de precariedad y desesperación frente al incesante incremento del coste de vida en Madrid», explicaban a través de un comunicado, donde expresaban al mismo tiempo que «las horas extraordinarias siempre deben ser reconocidas y retribuidas económicamente, nunca sustituidas por descansos forzosos que resulten incompatibles con la profesión». No ha habido respuesta a estas peticiones.. «Nos sentimos absolutamente desamparados porque hay una profunda indiferencia por parte del Inaem», confesaba un bailarín.
Lo cierto es que los bailarines de la Compañía Nacional de Danza cuentan con una remuneración, aseguran, que no se ha revisado desde hace tres décadas. Algunos de ellos han explicado a ABC que el salario que se desarrolló en 1995 se cambió de pesetas a euros y que desde entonces apenas han visto su salario modificado. Este salario, además, sorprende si se compara con el resto de salarios de las compañías nacionales de danza de países cercanos como Portugal, Alemania o Francia. En España el salario mínimo es de 1.184 brutos, el sueldo base de los bailarines es de 1.750 euros, es decir, apenas un 47% más que el salario mínimo. Son cifras muy distintas a las de otros lugares, como Alemania, donde el sueldo mínimo es de 2.200 euros aproximadamente, mientras que los sueldos de la Staatsoper de Berlín tienen una base de 3.800 €, es decir, es un 73 % superior al salario mínimo alemán. Sin embargo, en países donde el salario mínimo es peor, la diferencia también es evidente. Mientras que el salario mínimo en Portugal es de 870 euros aproximadamente, el salario base de un bailarín en la Compañía Nacional de Danza de allí es de algo más de 2.000 euros brutos. Eso equivale a un 130,8% más que el salario mínimo.
Los sueldos de los bailarines de la CND se distancian de los del resto de compañías nacionales de danza de otros países europeos, pero también de los otros conjuntos que conforman el Inaem, como el Coro del Teatro de la Zarzuela, que cuenta con un salario base de 2.500 €, casi mil euros más que el de los bailarines. mil de los integrantes de la Orquesta Nacional de España también se distancia de los bailarines, con alrededor de 38.500 euros anuales brutos más complementos frente a los 24.500 aproximados de la CND.
Otro asunto que preocupa a los bailarines son las horas extra que el Inaem tiene que compensar. El trabajo de un artista es distinto al de la mayoría de funcionarios. Su cuerpo es su herramienta de trabajo, de modo que tienen que llevar un ritmo adecuado para no estar explotado ni al mismo tiempo en un reposo excesivo. El trabajo diario es necesario. Sin embargo, la forma que desarrolló el Inaem para compensar todas las horas extra era poner un máximo de 60 horas recompensadas económicamente, a partir de ahí, se ofrecerán días libres en función de las horas restantes.
Esta situación ha provocado que muchos bailarines no puedan recuperar el trabajo realizado en esas horas extra ya que parar no es una opción. «Resulta inaceptable que se compensen horas extraordinarias con días libres, una práctica incompatible con la realidad de un artista de alto nivel. Las giras salen adelante gracias a jornadas que pueden alcanzar las 9 horas y que la disponibilidad ha de ser total —las 24 horas del día—, lo cual no se compensa debidamente». A día de hoy hay integrantes de la CND que cuentan con al menos 120 días que compensarán si suman todas las horas que les deben. «Es impensable que un bailarín esté más de tres meses parado», reconocían algunos integrantes a este periódico.
A esto se suma que la carrera del bailarín también es diferente a la del resto. Mientras que la edad de jubilación generalmente ronda los 65 años, la de un bailarín, con suerte, culmina alrededor de los 40. El tiempo es oro y el trabajo apremia si quieren tener una carrera larga, de modo que para ellos, tres días de compensación por las horas extra no es una posibilidad. «Hemos pedido que se nos compense económicamente aunque sea la mitad de ese tiempo, pero nada. No hay amor factible», explicó un artista a ABC.
