Durante años, la cultura otaku en Colombia tuvo su punto de encuentro en convenciones diurnas: pasillos llenos de cosplayconcursos, vitrinas de ilustradores y escenarios con invitados internacionales. Pero cuando el sol se escondía, el ritual terminaba.
La fiesta surgió como el cierre del evento Uwucon en Bogotá. La intención inicial era sencilla: ofrecer un espacio nocturno para mayores de edad donde la comunidad pudiera seguir celebrando. Sin embargo, lo que parecía un complemento terminó convirtiéndose en un fenómeno propio.
“La idea era que no se sintiera improvisado”cuenta uno de sus creadores Juan Cárdenas, “queríamos que fuera una fiesta real, con producción, con narrativa, con momentos”y eso marcó la diferencia.
UwuAfterDark no es solo una pista de baile con música de anime. Es un espacio donde el cosplay no es extraño, donde nadie cuestiona referencias a aberturas de los 2000 y donde el perreo puede convivir con el J-Rock sin generar contradicción.
En cada edición, cientos de asistentes llegan caracterizados como sus personajes favoritos. Foto:Cortesia Uwucon
La curaduría musical mezcla rock alternativo, J-Pop, vaporwave, perreo y segmentos de anime. No se trata de saturar de nostalgia, sino de construir una experiencia que tenga ritmo, pausas y clímax.
“Si fueran siete horas seguidas de intros, nadie aguanta”reconoce su organizador. Por eso la fiesta se piensa como una historia: momentos de euforia, de descanso, de reencuentro.
En cada edición, cientos de asistentes llegan caracterizados como sus personajes favoritos. No es obligatorio, pero el entorno lo permite. Y eso, en términos culturales, es significativo: la fiesta se convierte en un espacio seguro donde la identidad no necesita traducción.
UwuAfterDark no es solo una pista de baile con música de anime. Foto:Cortesia Uwucon
Uno de los gestos más llamativos del proyecto es el “Club de los Solitarios”: una dinámica previa donde 40 personas que llegan sin compañía participan en actividades para romper el hielo antes de que comience la noche.
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La iniciativa surgió tras leer un comentario repetido en redes: “Ojalá tuviera con quién ir”.
En un país donde muchas subculturas aún se viven en círculos pequeños, generan mecanismos para que desconocidos se conviertan en parche es casi un acto político.
Tras varias fechas agotadas en Bogotá y Medellín, UwuAfterDark decidió salir de la capital. La gira incluye ciudades como Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Pereira, Manizales, Ibagué y Cartagena.
La apuesta no es menor. Implica trasladar escenografía, DJs y concepto completo para replicar la experiencia sin reducirla.
“Así en Bogotá sean 600 personas y en otra ciudad 100, vamos con todo”afirma uno de los creadores.
La decisión responde a una realidad que eventos como el Sofá han demostrado durante años: la cultura adicto en Colombia es masiva y descentralizada. Hay comunidades activas en Múltiples regiones que pocas veces reciben propuestas producidas con el mismo estándar que en la capital.
Después de varias fechas agotadas en Bogotá y Medellín, UwuAfterDark decidió salir de la capital. Foto:Cortesia Uwucon
Más allá de la fiesta
En un contexto donde las comunidades digitales se organizan en foros, Discordia y redes sociales, el valor del encuentro físico se ha vuelto más potente. Bailar juntos una canción que todos reconocen. Ver 150 barras de luz encendidas al mismo tiempo. Encontrarse con alguien vestido del mismo personaje. Sentirse parte.
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UwuAfterDark convierte la cultura otaku en experiencia nocturnaen ritual compartido, en celebración adulta de una identidad que durante años fue olvidada.
Lo que comenzó como un cierre de evento hoy es una gira. Y, sobre todo, una prueba de que la cultura pop japonesa en Colombia ya no es un nicho: es una comunidad que quiere espacio, noche y pista propia.
