El diseñador italiano. Valentino Garavanyo, fallecido este lunes a los 93 años, viví al lado de Giancarlo Giammetisu compañero de vida y socio profesional durante más de 60 años y su pareja sentimental durante más de una década. “Para siempre”, ha escrito Giammetti en su perfil personal de Instagram, tras conocer la noticia del fallecimiento junto a una fotografía en blanco y negro de Valentino.
La pareja se conoció en 1960 en Roma, en el Café París, cuando Valentino era un joven diseñador y Giametti estudiaba arquitectura. Rápidamente, Giammetti dejó su carrera profesional para llevar la gestión empresarial de la marca de moda, convirtiéndose en el cofundador de La Maison Valentino. “Estábamos juntos. Éramos fuerza el uno para el otro. Ese era nuestro verdadero capital.”, declaró el propio Giammetti en una entrevista para la revista de decoración ‘AD’.
Sin embargo, su relación sentimental, siempre discreta e íntima, solamente duró 12 años. “Giancarlo y yo nos entendemos perfectamente, pero su carácter es totalmente contrario al mío. Yo estoy siempre metido en el estudio.”, declaró el diseñador para la revista ‘Vanity Fair’ sobre los motivos de su ruptura.
“Tenía apenas 30 años cuando la parte física de nuestra relación terminó, y fue difícil al principio, pero la madurez y el tiempo hacen que se arreglen todos los problemas. Siempre hemos querido lo mejor el uno para el otro (…) aunque nunca vivimos juntos”, compartió el empresario en un libro sobre su vida. “El nuestro es un amor fraterno, una relación que no tiene nada de sexual. Y, sin embargo, permanece un gran amor, antiguo, de supervivencia.”, añadió Giammetti en la presentación de su libro en Londres.
Valentino dejó a un lado las pasarelas de moda en 2008, aunque siguió trabajando en la moda de la mano de Giammetti, como en 2017, cuando produjo ‘La Traviata’ y diseñó el vestuario de ‘Violetta’.
Asimismo, en 2016, los dos crearon la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammettidedicada a promover el arte, la moda y la cultura italiana, y ubicada en la piazza Mignanelli de Roma, el mismo lugar donde en 1959 Valentino abrió su atelier con la ayuda de su padre.
