“La guerra ha terminado, pero la paz no llega/ Miro a mi abuela -tengo cuatro años-/ mientras mea de pie junto al camino/ con las piernas abiertas debajo de la falda”. Poemas como este, titulado Corajese extinguieron cuando hace cinco años murió el poeta catalán Joan Margarit. Tenía 82 años. Las secuelas de la Guerra Civil determinaron la orientación temática y la crudeza expresiva de sus versos, también lo cotidiano, lo normal.
Sus estrofas y duelos han vuelto a cobrar voz en un homenaje tributado este miércoles 18 en el Instituto Cervantes de Madrid. en el que las lecturas de Serrat y Ana Belén y la música de Miguel Poveda han abrillantado sus palabras y su ausencia, que su mujer, Mariona (la llamaba Raquel en sus libros) y sus hijos, Mónica y Carles, han atenuado hablando de la nunca olvidada herencia paterna.
Luis García Montero, director del Cervantes y poeta crecido a la sombra de Margarit, alabó la capacidad que tenía este de pasar de lo cotidiano a lo filosófico y lo profundo; “Establecía un puente”recordó. ‘Luisito’, como lo llamaba Margarit, reivindicó contra viento y marea su idioma, el catalán, lo que lo convirtió en uno de los grandes poetas en su lengua materna. Una recuperación que no obvió su gusto por el castellano, por su bilingüismo, como él destacaba. “Su diálogo profundo entre idiomas ha sido una lección en la poesía española contemporánea”.
“Han pasado cinco años de su muerte, e igual que no es lo mismo permanecer en la poesía que quedará para una copa, Joan está con nosotros porque su poesía forma parte de nosotros”, Sintetizó a García Montero sobre el análisis que el poeta hacía del tiempo y sus mentiras.
Margarit, que ejerció la arquitectura en paralelo a la escritura, viajó a su infancia con la lucidez de quien conserva el dolor y ha aprendido a convivir con él. Con motivo de su aniversario ha sido resucitado gracias a periodistas y amigos que le conocieron bien, como J.ordi Gracia, la librera Lola Larumbe, Ramón Andrés y Juan Cruzsentidos deudos de su obra y de su vida. Todos le dedicaron palabras como paz, dignidad y necesidad para definirle.
Autoridades políticas como el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el secretario de Estado, Jordi Martín, y la expresidenta del CongresoMeritxell Batet, y el defensor del Pueblo, han ocupado sillas de espectadores y de fans del poeta.
Pepa Fernández, periodista de RNE dirigió la sesión homenaje, que está titulada como las palabras de Lorca, Así que pasen cinco años. “Es posible y necesario recordar a un poetay no hay mejor manera que a través de sus versos”, dijo Fernández.
Ana Belén y Joan Manuel Serrat leyeron algunos de sus versos en catalán y en castellano, como este: “Me importa lo que sucede en una noche estrellada de un verso”.
El Instituto Cervantes inició una campaña en el año 2020 con su verso célebre “La libertad es una librería” para apoyar al sector librero durante los estratos de la pandemia.
Joan Margarit, poeta, arquitecto y amante de las composiciones de Bach y de Shubert, comenzó su trayectoria poética en 1963 cuando publicó en castellano Cantos para la coral de un hombre solo. Después de un largo paréntesis, publicado en 1975, crónica. A partir de 1980 inicia la publicación de sus poemas en catalán y traduce al castellano buena parte de su producción en catalán.
Conocido por su vehemencia y su tono impositivo ya veces apocalíptico en el debate y la conversación, Margarit también se encargó de traducir al castellano y al catalán la obra de otros poetas como Thomas Hardy, Elizabeth Bishopo y Rainer María Rilke.
En 2019 recibió el Premio Miguel de Cervantes, máximo galardón de las letras en español y también fue revonocido con el Premio Nacional de la Crítica (1984 y 2008), el Premio Rosalía de Castro (2008), el Premio Nacional de Poesía 2008 y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en el año 2019, entre otros reconocimientos.
Entre los títulos premiados de su obra en catalán destacan Cantos de Hecatónim de Tifundis (1982); Vell malentès (1981); Mar de Hivern (1986); La dona del navegante (1987); Cálculo de estructuras (2005); Casa de Misericordia (2007), o Els primers freds (2005). Su notable obra ha sido traducida al alemán, euskera, hebreo, francés, inglés, portugués y ruso.
El Instituto Cervantes, en una iniciativa conjunta entre la Editorial La Cama Sol y la familia de joan margaritatambién se puso en marcha en el año 2023. el Premio Internacional joan margarita de Poesía. Por su parte, el editor de Destino, Emili Rosales, anunció una edición de lujo de la obra de Margarit a cargo de Austral (del catedrático José Carlos Mainer), prueba de la vigencia de su poesía, con una portada de la ilustradora lusa Paula Rego, muy apreciada por Margarit, ya en librerías. “Fue un poeta, un gigante, porque tenía la virtud casi insólita de escribir sus poemas en las dos lenguas. Era muy singular también por su formación como arquitecto y porque su poesía no iba de hechos poéticos. Poética era su mirada”, lo que hizo que se acercaran a su obra lectores que de otro modo no bucearían en este género.
El acto terminó con un poema de Margarit. No te veré máscantado por Miguel Poveda, quien recordó con simpatía que al escritor no le gustaba el flamenco. “Había cantado a poetas que no podía reñirme, pero él estaba vivo…. Margarit era cariñosísimo, sin embargo”, contó divertido.
Nosotros lo hacemos con sus propios versos: “Guardo pocos refugios: los olores que fui coleccionando al recoger del suelo/ los paquetes vacíos de tabaco,/ aquel mítico rubio que traía consigo/ un perfume de nombres de películas” (refugios)
“No le olvidéis y no dejéis de leerle. Gracias” fueron las palabras de Mónica su hija. Sirvan también de cierre.
