La Fontana de Trevi, el monumento más visitado de Roma tras el Coliseo, pasó a ser de pago este lunes. El cobro de una entrada de dos euros para los que quieren acercarse a las inmediaciones de la fuente marca otro paso para frenar las aglomeraciones en la Ciudad Eterna, una de las urbes con más turismo de Europa, donde el Ayuntamiento del centroizquierdista Roberto Gualtieri adopta medidas que buscan atenuar la masificación. Ante ello, esta mañana, con una presencia aún moderada de turistas y mucha expectación mediática, algunos llegaban al lugar sorprendidos por la medida, mientras otros ya sabían sobre ello e iban dispuestos a pagar.
Hasta ahora, ver esta joya del barroco tardío en pleno espacio público del centro histórico de Roma era enteramente gratuita. A partir de ahora, se pagan dos para tener acceso a la escalinata y el catinoel receptáculo de agua al que se lanza la moneda que según la tradición asegura el regreso a Roma. Se puede seguir accediendo gratuitamente a la plaza que alberga la fuente, desde dónde se sigue contemplando el monumento sin coste, aunque los turistas tienen que hacerlo sin poder acercarse tanto. “En realidad se ve mejor desde lejos”, comentó a elDiario.es una turista española que llegó a la zona tras iniciar la hora de pago, sobre el que ya venía informada. Otros, sin embargo, no tenían conocimiento de ello, como Denis, una joven turista de Turquía. “No veo bien que se tenga que pagar. Ya pagamos lanzando la moneda al agua”, aseguró.
