Agarró con dos manos el billete directo a octavos de final y ya no lo soltó: el Betis brilló en La Cartujaliderado por un inspirado Antony y gracias a las paradas de Pau López, para atar la clasificación en media hora, y supo sufrir en el tramo final para certificar su pase a la siguiente ronda como cuarto clasificado en la tabla de la Europa League.
Aprendió el equipo verdiblanco la lección de los disgustos europeos de los equipos de Champions un día antes y salió con todo, dispuestos a dominar al Feyenoord de inicio para no dejar escapar la plaza entre los ocho primeros. El plan de El Ingeniero salió a la perfección. Porque no habían pasado ni tres minutos y los béticos ya estaban avisando con un cabezazo del Chimy Ávila a las manos del portero. Y justo después, con un intento de vaselina de Abde que se estrelló en la parte superior de la red.
Respondió el cuadro neerlandés con una ocasión clarísima de Larin, que se lió en el área y dio tiempo a Pau López achicar espacios. Entonces se acabaron los avisos béticos: Abde abrió la lata con un pase a la red, previa asistencia de Fornals. Pero no subió al marcador tras la intervención del VARque avisó al colegiado de que Antony había cometido una falta en la recuperación.
Poco o nada le importó al Betis. Siguió mordiendo, apretando y asfixiando. Recuperando balón tras balón en la salida del cuadro neerlandés. En una de esas, entonces sí, llegó el primero: Deossa se quedó el balón, lo puso vertical para el Chimy, que la dejó de cara para que Antony, en una baldosa y rodeado de rivales, la clavase en la escuadra.
Pero el Betis no se relajó y quiso asegurar el billete sin tener que sufrir. Fue un abde muy activo, que tenía entre ceja y ceja el golel que quiso hacer el segundo, con un zapatazo desde la frontal que Lotomba tapó para evitar machos mayores. Pese al control verdiblanco, del 2-0 casi llega el 1-1. Pero otra vez Pau López se hizo gigante: a bocajarro, el guardameta catalán le negó el empate a Larin.
Inmerso en un ritmo frenético de partido, el Betis volvió a marcar a la media hora. Pero otra vez se lo anularon por un empujón del Chimy Ávila antes de que el balón entre en la portería vacía. Hasta ahí debía llegar la paciencia de Abde. Un minuto después, el extremo marroquí cabeceó a la roja, con un giro de cuello sublime, un centro al área de Antony para ampliar la ventaja. Ese no pudo invalidarlo a nadie.
Siguiendo esa dinámica de goles anulados, el equipo de Robin van Persie recortó distancias justo antes del descanso, pero ni siquiera pudo festejarlo porque el asistente levantó el banderín y aguó la fiesta de los neerlandeses, a los que solo les valía ganar para seguir en la competición continental.
Viéndose eliminado de la Europa League, y aunque necesitaba un milagro para remontar, el Feyenoord regresó al césped echando el resto. Pero Larín no acertó, primero de cabeza y después en el área pequeña, y siguió pasando los minutos, con el Betis afianzado en el marcador.
Solo cuando el equipo de Pellegrini bajó pulsaciones tuvo opciones el conjunto neerlandésque recortó distancias aprovechando una mala salida de Pau López, que dejó la puerta vacía para que Tengstedt la picase a la red a placer. Quedaba todavía más de un cuarto de hora por delante –se añadieron siete– y al Betis le tocó sufrir, pero resistió en un final de infarto el conjunto verdiblanco, que ya está en octavos de final.
