Isaac Romero, al igual que el Sevillaparece estar tocando el fondo. Su penalti errado ante el levante descubren algo más que un estado de ansiedad, de nervios o inseguridad. El delantero de Lebrija, literalmente, no está con la mente en el Sevilla y … todo lo que se está jugando con su equipo. Por eso su entrenador pide una voz en grito otro delantero mientras regresa Akor Adams o incluso para jugar con él. Hace tiempo que perdió la confianza en un Isaac que sin el físico que lo catapultó a la éliteno tiene la insistencia que su juego de duelos necesita. Siempre camina por una posición donde no le encuentran sus compañeros y este déficit le hace jugar frustrado. Infeliz.
Porque sus últimas actuaciones denotan que atraviesa un momento mental complejo, de no sentir gusto dentro del terreno de juego. Aquella expulsión contra el Betiscuando Akor ya le había arrebatado la titularidad, expuso a las claras que no estaba bien. Que comenzaba a dejarse ir en el plano físico y lo pagaba con una frustración constante en el terreno de juego, sintiendo que no le alcanzaba para ver su mejor versión.
La presión de este año y medio de ser el futbolista por el que debían pasar los goles tampoco le ha hecho mucho bien. El pasado curso logró taparse por la irrupción anotadora de Lukebakioquien llevaba ese apartado en el Sevilla. Pese a ser titular indiscutible, finalizó el curso con unos números ridículos. Ahora tampoco son mucho mejores, pese a un arranque algo más esperanzador. Y eso contrasta con su competencia, un Akor Adams que con su selección sigue dando pasos. Está creciendo en confianza. Es un delantero al que aún hay que esperar.
Tras la mencionada expulsión ante el Betisya pesar de hacer un gol en Extremadura en la Copase quedó de vacío en Madrid en una jornada aciaga, donde pudo salir a hombros y con un reconocimiento incluso mundial por su facilidad para ponerse de gol ante un rival sin tensión defensiva, y salió golpeado por su ineficacia en el mano a mano. El penalti ante el levantequitándole el balón a alexis para autoreivindicarse, es una prueba más de que Isaac no está y se ha lanzado dentro de un agujero del que no puede salir.
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