La vida es impredecible y puede cambiar en una fracción de segundo, porque nunca se sabe dónde uno puede acabar. Eso es justo lo que le pasó a Alejandro Nouriel que fuera entrenador del Werder Bremen en la Bundesligaentre otros, que ha pasado de los banquillos a trabajar en el McDonald’s.
Para muchos puede ser un contraste bastante fuerte, puesto que el mundo del fútbol es un mundo de lujo y de dinero, y pasar a trabajar en un McDonald’s es algo que se puede ver como precario, por lo que se obtiene menos rédito económico.
Pero la realidad es que la felicidad y el éxito es algo muy personal, y por ello no podemos frivolizar con la palabra fracaso. Muchos podrían tildar lo que le ha ocurrido al ex entrenador alemán de fracaso, pero la realidad es que esa palabra tendemos a frivolizarla ya utilizarla con mucha frecuencia.
El que fuera técnico del Werder Bremendonde fue en su momento uno de los entrenadores de moda de la Bundesligase muestra feliz con su nueva vida y afirma que “con la hamburguesa, yo controlo el resultado”. El alemán empezó desde abajo y ahora es el encargado de supervisar dos franquicias de la factoría en Renalia del Norte-Westfalia. Allí se encarga de dirigir y encargarse de que todo funcione correctamente.
Esto nos demuestra que el éxito es muy personal y que la felicidad se puede encontrar en cualquier ámbito, siempre que haya pasión y ambición en lo que uno hace. Este es el ejemplo de Alejandro Nouri, un hombre que cambió los banquillos de la Bundesliga por el McDonald’s y fue capaz de encontrar su felicidad.
